sábado, 29 de mayo de 2010

The jane Austen Book Club (Conociendo a Jane Austen)


Conociendo a Jane Austen" revela las vidas de un grupo de amigos de hoy en día a través del ingenioso prisma de su heroína literaria. Seis miembros de un club de lectura, seis libros de Jane Austen, seis historias entrelazadas durante seis meses en la moderna y bulliciosa Sacramento, donde la ciudad y la expansión de los barrios residenciales se mezclan con la belleza natural del entorno. Aunque las historias contemporáneas no siguen ciegamente los textos de Austen, los seis personajes encuentran reminiscencias, predicciones, advertencias y sabiduría sobre su propia trayectoria en las narraciones de la famosa escritora.

Como una heroína de Jane Austen, la directora Robin Swicord, los actores y el equipo técnico tenían que ser ingeniosos, hábiles, ahorrativos y amistosos para hacer Conociendo a Jane Austen, y para divertirse mientras lo hacían. Con un programa apretado, un presupuesto estrecho y un gran conjunto de actores que compartían mucho tiempo en pantalla, esta ingeniosa descripción del amor y amistad de hoy en día necesitaba un ambiente real de armonía, productividad y autenticidad para parecer fantástico y sonar a algo verdadero. «Mi tarea más importante fue crear un entorno para que los espléndidos actores pudieran reunirse en grupo y dejar que se creara química», explica Swicord.


«Trabajamos duramente y muy deprisa, pero siempre mantuvimos ese espíritu de juego. Antes de la grabación, hicimos algunos ejercicios de teatro para crear un grupo sólido, y nos empezamos a llamar los Litrajas (Ligeramente Trastornados por Jane), con camisetas con el nombre y todo. Durante el casting seguí la norma de «actúa visceralmente», y así terminé reuniendo a un grupo de actores muy simpático. Esta producción ha sido divertida de verdad». Jimmy Smits, que ha estado en muchos rodajes, se muestra de acuerdo: «Hacía muchísimo tiempo que no estaba tan relajado en un set de grabación, y noté lo mismo en todos los actores. Creo que quedará muy reflejado en la pantalla».

Con solamente seis semanas para la preparación previa y treinta días para rodar, Swicord se aseguró de que sus actores tuvieran para ensayar todo el tiempo que pudiesen arañar, para ir sintiéndose cómodos con sus personajes y entre sí. «Los ensayos previos a la grabación fueron de gran ayuda para ajustar el guión y el movimiento de los actores», recuerda Swicord. «Este guión no siguió el proceso habitual de desarrollo, con diversas reuniones de guionistas que a veces terminan por tumbar una historia; a Sony Pictures Classics le encantaba el libro original, dio luz verde a mi adaptación, y en seguida estábamos manos a la obra. Así que el trabajo con los actores fue el verdadero campo de pruebas.

Observé en qué casos el diálogo fluía suavemente, cuándo los actores dudaban o se sentían extraños, o cuándo parecían necesitar una línea o un movimiento, y después recogía todas esas claves y hacía algunos ajustes. Incluso cuando comenzamos las jornadas de rodaje de 12 horas, siempre apartaba una hora para ensayar por la mañana, sabiendo que ese tiempo se invertiría en conseguir mejores actuaciones y menos tomas».

De hecho, como comentaba Kathy Baker maravillada: «Robin tuvo "su día" todos los días», refiriéndose a que el apretado programa diario se completó debidamente en todos los casos. «¡Todo un récord!».
Como debutante en la dirección de largometrajes (aunque con veinte años de experiencia en la producción como aclamada guionista), Swicord contó con la ayuda de un equipo de producción de primera fila, desde el renombrado productor John Calley, cuya prolífica filmografía da fe de su afición por descubrir y hacer crecer directores con talento, a un equipo técnico «formado por entusiastas», según palabras de Swicord. «Esta película ha tenido la suerte de contar con los mejores profesionales técnicos en lo más alto de su carrera. Pudimos tenerlos a todos —en una película de bajo presupuesto y con un calendario muy ambicioso— en gran medida porque rodamos en el centro y alrededores de Los Ángeles, donde los mejores equipos de rodaje del mundo pueden irse a casa por la noche y dormir en su propia cama».

Un miembro del equipo de rodaje, sin embargo, tuvo que venir desde muy lejos: el director de fotografía John Toon, que aceptó dejar su granja de Nueva Zelanda después de que Swicord y él congeniaran durante una llamada telefónica de cuatro horas. «Me tocó la lotería cuando John Toon aceptó venir y grabar esto. ¡Si incluso aceptó quedarse en mi casa, con mi familia, para ahorrar dinero!».
El objetivo de Swicord de crear un trocito de vida real fue lo que determinó la elección del director de fotografía. «Quería que la apariencia de la película fuese muy real, que reflejase muy bien el "así es como vivimos ahora", al igual que Jane Austen nos había dado un retrato tan pormenorizado de cómo era el día a día de la gente en su tiempo. Yo admiraba mucho la técnica de cámara que John había utilizado en Glory Road y en Sylvia, porque lleva al espectador a sentirse en el lugar, como si fuese un observador inmediato. Ha inventado un anclaje de cámara que es un poco más suelto, que se parece más al movimiento humano: apenas se nota, no es como cuando se lleva la cámara en la mano, pero tampoco tiene la firmeza de la cámara fija». Y utiliza mucha luz natural, que refuerza la sensación de inmediatez».
Además, como apunta John Toon: «Lo que las restricciones presupuestarias significan al final es que tienes prisa, y que no tienes la posibilidad de volver a grabar lo que sale mal. Así que nada sale mal porque sólo tienes una oportunidad para que salga bien».
Una anécdota narrada por Swicord ilustra cómo la directora y el director de fotografía encontraron un equilibrio entre la rapidez del ritmo y las buenas interpretaciones: «Estábamos filmando la escena en la que Trey y Prudie están a punto de besarse en el coche, fuera de la escuela, cuando ella ve a su marido acercarse. Es una escena tensa. John Toon y yo habíamos pensado la sucesión de planos: planos sencillos desde un lado, y también desde el asiento trasero, y después saliendo desde el parabrisas hacia el punto donde se ve a Dean acercándose. Cuando rodamos los planos cortos dentro del coche, los actores empezaban a meterse en los personajes, y para cuando teníamos las cámaras mirando a través del parabrisas, ya estaban haciéndolo bien de verdad, con química real. Le susurré a John: «vamos a volver a filmar los planos sencillos», lo que significaba volver a colocar luces y cámaras, él dijo: «no, no, nada de volver hacia atrás», y yo le dije: «vas a tener que confiar en mi esta vez». Así que —a velocidad de vértigo— todo el mundo empezó a recolocar todo, lo grabamos rápidamente, sin retrasarnos sobre el programa, y yo acabé con los planos sencillos que quería. Para mí, fue como una lección para directores principiantes: no empieces con los planos sencillos íntimos, siempre hay que calentar primero con otra cosa. El día siguiente, Tooney dijo: «Vamos a empezar con un plano largo, ¡venga!».
Swicord también forjó una sólida relación de colaboración con el resto del equipo. «La productora Julie Lynn podría dirigir ejércitos. Su hijo tenía dos años mientras rodábamos, y estuvimos de acuerdo en que, si puedes ser madre, puedes hacer cualquier cosa. Yo necesitaba a alguien que pudiese hacer grandes cosas con poco dinero, y que pudiera estar a mi lado y añadir otro par de ojos creativos. Además, es abogada, así que nos ahorró un montón de dinero con todo el papeleo legal.
Rusty Smith, el diseñador de producción, ya se encargó del diseño de un corto de Swicord, The Red Coat, hace diez años. «Se ha convertido en uno de los principales diseñadores de las grandes producciones, y dijo que era reconfortante trabajar a nuestra escala modesta y realista, haciendo que los detalles de los personajes cobraran vida con poquísimo dinero. En una película coral, el espectador tiene que conocer a los personajes muy rápido a través de sus casas, la ropa que llevan y lo que les rodea, y Rusty fue un genio al encontrar localizaciones perfectas, que se ajustaban a los personajes y que podían utilizarse, reutilizarse y reciclarse para diversas escenas distintas. Rusty hizo dibujos de cada localización, y yo traje un juego Little People de Fisher Price —dejando que los actores escogiesen qué muñeco querían ser— y los moví por todo el dibujo hasta encontrar la colocación y el movimiento adecuados».
Esta autenticidad hasta en los menores detalles se extendió a toda la producción. «La decoradora del set, Meg Everist, hacía cosas como dejar una cesta de ropa lavada sin doblar encima de una mesa, que ni siquiera se veía en la imagen, pero que los actores sí podían ver, y eso hacía que sus personajes cobraran vida un poquito más. No me gusta nada que los personajes de una película vivan en casas y se vistan con ropa que están ridículamente fuera de su alcance. Me senté con la diseñadora de vestuario, Johnetta Boone, pensamos dónde compraría de verdad cada uno de estos personajes, y ahí fue donde Johnetta compró el vestuario de cada uno. Si eres profesora de instituto como Prudie, puedes tener estilo, pero desde luego no mucho dinero».
Para el montaje de Conociendo a Jane Austen, Swicord —sorprendentemente— buscó un editor procedente de las películas de acción. «Cuando los miembros del club de lectura se reúnen, hay peleas, las líneas argumentales se entremezclan y hay tensión; Maryann Brandon lo trata como si fuera una escena de acción, cortando entre las ocurrencias, réplicas y miradas llenas de significado, creando cierto movimiento. No queríamos un grupo estático de gente hablando, atrapados en una habitación todos juntos. Su experiencia en las películas de acción es de gran ayuda para que las cosas sean dinámicas».
También los actores aportaron calidez y generosas colaboraciones al proyecto. «Todo el mundo estaba inspirado para dar más de lo que se le pedía. Emily Blunt vino a leer el guión con los actores cuando estábamos buscando al intérprete de Trey, y escogí a Kevin Zegers porque le hizo ruborizarse. Emily se procuró por su cuenta una peluca, porque sentía que Prudie debía llevar esa melenita francesa tan arreglada, y no podía cortarse el pelo a causa del proyecto que tenía después. Y nosotros no podíamos permitirnos una peluca. Maria Bello fue la primera seleccionada del grupo protagonista. Vino temprano todos los días para leer los diálogos. Cocinó pasta para todo el mundo. Nadie se fue a echar la siesta en su caravana, sino que todos se reunieron, ensayaron y lo dieron todo».
Swicord continúa: «Los actores salvaron la situación en el único momento de verdadera angustia que tuvimos: al principio escogimos a Kathy Baker para el papel de Sky, la madre de Prudie, y Kathy dijo: «Bien, haré de Sky, pero yo en realidad he nacido para interpretar a Bernadette». Se apagó una bombillita y la cambié a Bernadette, pero la actriz que escogimos después para Sky se cayó en el último minuto. Literalmente dos días antes de la fecha en que estaba programada la grabación de las escenas de Sky, Lynn Redgrave, que estaba en Los Ángeles con un espectáculo de monólogos, aceptó interpretar el papel. Fue un gran acto de generosidad. Interpretó con nosotros durante dos días y después se fue corriendo a su propio espectáculo por las tardes».
Swicord habla cálidamente y con admiración de todo el reparto. «Son todos muy inteligentes. Sabía que Hugh Dancy era un intelectual —es un ratón de biblioteca—, pero también te partes de risa con él, y eso no me lo esperaba. Tengo una foto fantástica de todas las actrices de pie, compartiendo charla y risas, y en mitad está sentado Hugh con un libro, y cada una de las mujeres tiene una mano apoyada ligeramente sobre su cabeza u hombros, como si fuera un animalito mimado. No podría enumerar todas las cosas buenas de este plantel de actores, porque creo que siempre me dejaría algo. Amy Brenneman, Maggie Grace, Jimmy Smits, Marc Blucas... todos son grandes actores porque son inteligentes, cálidos y generosos».
Swicord resume la satisfactoria experiencia de dirigir su primer largometraje con una cita de Jane Austen, la musa que nunca estuvo lejos del corazón de la producción: «En una carta a su sobrino, Austen habla de su escritura como "el pequeño trozo de marfil (de dos pulgadas de ancho) sobre el que trabajo con un pincel muy fino para producir muy poco efecto después de mucho trabajo". Hacer una película está a años luz de la figura metafórica de Jane tallando un trozo de marfil, pero en realidad buscamos lo mismo: contar historias que dejen ver nuestras vidas y cómo nos sentimos sobre el amor y la amistad».

8 comentarios:

  1. Es una pelicula que en su día no tuve ocasión de ver...Gracias por recordármela,desde hoy comienzo a intentar conseguirla .Besos

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  2. me encanta esa película ♥
    suertee

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  3. Por supuesto la vi, siempre estoy al acecho de posibles películas que se remitan a la época victoriana. Me encantó el papel de Emily Blunt ( futura Reina Victoria) puesto que ahí fue donde la descubrí.
    Besos

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  4. Una pelicula muy bonita y recomendable que me vi ensimismada.Un buen ejemplo de como se pueden "modernizar" algunas de las situaciones o consejos de Jane Austen.
    Besos Rocio:)

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  5. Yo la ví, y me compré el libro pero, no se por qué no consiguió engancharme y eso que Hugh Dancy es una de mis debilidades confesadas...
    ¡A ver si lo intentó en el verano cuando mis neuronas estén descansadas!

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  6. Menudo trabajo, Rocío. Enhorabuena por haber desentrañado hasta el último detalle de la película.
    Tampoco la pude ver en su día, por falta de tiempo, pero tras leer esta entrada es como si hubiera estado en pleno rodaje.
    Un saludo.

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  7. Bueno, yo la ví, mala no me pareció, entretenida quizá para ver un fin de semana si no hay nada bueno que leer. Discúlpen la opinión tan mordaz, aceptaré con valentía las pedradas ;), pero creo que el tema daba para aprovecharlo más y sacarle el jugo, cosa que no se dió. En resumen no me atrapó, salvo los contados momentos en que por casualidad se escuchaban las citas de mis libros favoritos.
    Bueno para gustos y colores...

    un saludo.

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  8. Gracias amigas y amigos a mi me encanto pero eso para gusto en eso estoy de acuerdo..la verdad que es una maravilla estar en un club hablando de las novelas de esta maravillosa escritora.

    *Me alegro Fernando que hayas disfrutado

    Besucos amigas/os

    Rocio

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