viernes, 15 de octubre de 2010

Bath, de la mano de Jane Austen

Considerada como una de las más grandes escritoras románticas inglesas, Jane Austen nos legó una serie de obras inmortales en las que su ingeniosa imaginación y su elegante literatura daban paso a historia llenas de ironía y pasión, en las que sus personajes se desarrollaban y alcanzaban su madurez en una constante lucha por no perder las ilusiones de la adolescencia.
Realismo puro y sensibilidad a raudales en una autora que mezclaba en su estilo el neoclasicismo del siglo XVIII en el que nació (1775) con el romanticismo del siglo XIX, en el que vivió su madurez y murió (1817). Muchas de sus obras, conocidas en todo el mundo han sido llevadas al cine y representadas en escenarios rodados en Bath, ciudad en la que vivió durante 4 años, de 1801 a 1805. ”Orgullo y Prejuicio“, “Sentido y Sensibilidad” o “Persuasión“, entre otras fueron rodadas en Bath.
Es Bath una ciudad muy tranquila, antigua (es de origen romano) y que aún conserva la elegancia y belleza sobria del siglo XIX, cuando la ciudad volvió a adquirir la fama que había tenido muchísimos siglos atrás, cuando eran los romanos los que visitaban sus baños termales. En muchos puntos de la ciudad, ésta se conserva casi como cuando Jane Austen paseaba por sus calles dispuesta a plasmar su esencia en sus libros.

Lugares como Greet Pulteney Street, con sus casas victorianas, al lado de donde ella viviera, o los Jardines Sidney por los que cada día paseaba buscando la inspiración, se mantienen casi idénticos y aún desprenden esa nostalgia y melancolía que sólo lugares como Bath, históricos, saben desprender.

Pero nuestro recorrido debe comenzar por su principal monumento, por la Abadía de Bath, iglesia catedralicia histórica, donde fuera coronado el primer rey de la Inglaterra unida, Edgardo el Pacífico, en el año 973. En aquella ceremonia, y siguiendo antiguos legados ingleses, se creó el boato y la diplomacia que hoy día se sigue guardando y haciendo con cada coronación de cada rey inglés. Lo que hoy es una iglesia anglicana, nació realmente como un monasterio benedictino en el año 757. Sin embargo, varias veces fue destruido y derribado (la primera en el año 1066 tras la invasión normanda) de modo que la Abadía que hoy podemos visitar es de una reconstrucción que mandó hacer Enrique VIII en el año 1499. Podéis ver la Abadía de Bath en varias secuencias de la película “Persuasión“, una de las obras de Jane Austen.

Nuestra siguiente parada debe llevarnos a los Baños Termales de Bath. El balneario fue fundado por los romanos en el año 43 d.C. después de que éstos invadieran la antigua Britania. Aquae Sulis, así era el antiguo nombre de Bath en honor a la dios Sulis, diosa del manantial, se convirtió en poco tiempo en un lugar famoso entre los romanos por la pureza y propiedades medicinales de sus aguas. Para aprovechar precisamente estas características se construyó allí todo un complejo balneario con diferentes estancias en las que tomar las aguas. Tras la marcha de Britania de los romanos este complejo quedó abandonado durante largo tiempo y no fue sino hasta principios del siglo XVIII cuando se redescubrió. Pocos años después, el auge de la ciudad, una vez más, vino gracias a la fama que poco a poco adquirió estos baños. De nuevo en ´”Persuasión” podréis ver algunas de las salas de este complejo termal. Incluso en “Barry Lyndon”, podréis ver a algunos personajes bañándose en algunos de esos manantiales.

Sally Lunn’s House es un restaurante que se ha hecho famoso a nivel internacional en Bath. Es curioso que un restaurante sea tan famoso que no sólo salga en todas las guías turísticas, sino que además, incluso, en la ciudad en los letreros y carteles de direcciones de las principales atracciones de la ciudad, además, de la Abadía o los Baños termales, aparezca el nombre de Sally Lunn. ¿Por qué se ha hecho tan famoso? el producto gastronómico más típico de la ciudad son los “bunn”, una suerte de bollitos pasteleros que se cocinan en muy diferentes formas. Según reza en la entrada del local, Sally Lunn tiene la receta más antigua de estos bollitos y data del siglo XIX. Pero es que además, el restaurante cafetería se encuentra en el que está considerado como la casa más antigua de Bath.

The Huntsman Pub y el Parade Garden están situados en el mismo centro de bath, casi enfrente de la Abadía y junto al río Avon que atraviesa la ciudad. Parade Gardens son unos bellísimos jardines, muy floreados, con una estética inmejorable y finamente cuidados al más mínimo detalle. Dicen que allí, en el siglo XIX, los jóvenes se iban para, ocultos a los ojos del mundo, mostrar su amor a su pareja. The Huntsman Pub, por su parte, fue uno de los primeros pubs que se abrieron en la ciudad. Por cierto que la zona, North Parade podréis verla en una película que os sonará mucho… “Drácula, de Bram Stoker”.

El río Avon y el Puente Pulteney son inseparables a la imagen de la ciudad. Cualquier recorrido que hagamos por Bath nos llevará al río que lo cruza, de aguas azules y siempre rodeado de vegetación allá donde miremos. A su lado, senderos y más senderos nostálgicos en los que perderse paseando. El puente Pulteney se ha hecho famoso por su estructura. Al igual que ocurre con el Ponte Vecchio de Florencia, este puente está lleno de tiendas típicas que fueron construidas sobre el mismo puente. Este puente no sólo lo tuvo que atravesar multitud de veces Jane Austen para ir hasta su casa que estaba al otro lado del mismo, sino que ha sido escenario de películas como “La hoguera de las Vanidades”.

Great Pulteney Street es una calle ancha, bordeada de casas victorianas, para mi gusto, la más representativa de aquel melancólico siglo XIX.
El Royal Mineral Water Hospital y el Royal Theatre son otros dos puntos intermedios, que por su arquitectura, hemos de ver antes de enfilar la calle que nos llevará hasta el Jane Austen Centre. Allí, una figura a tamaño real representativo de la genial autora, nos dará la bienvenida para adentrarnos en su mundo, un museo en el que se conservan viejos recuerdos de ella, y en el que podremos encontrar libros, lápices, plumas, pañuelos, sombrillas y cuanto nos podamos imaginar, dedicados a ella.
Gravel Walk es el paseo que nos llevará a través de los principales jardines de la ciudad, el Royal Park, donde incluso podemos visitar el Jardín Botánico. Son los jardines más populares de la ciudad, allá donde muchos van a relajarse tumbándose en el césped para disfrutar del clima de Bath. Al igual que ocurre con los restantes jardines de la ciudad están finamente cuidados y ornamentados. Macizos de flores multicolores por todos lados, setos perfectamente recortados, paseos empedrados, carriles para ir en bicicleta… todo pensado para disfrutarlos y pasar unas cuantas horas en ellos.
Royal Crescent es un claro ejemplo de la arquitectura georgiana que impera en Bath. Son treinta casas de ese estilo que se edificaron en forma de media luna y que fueron diseñadas por John Wood el Joven entre los años 1767 y 1775. Este arquitecto diseñó también nuestro siguiente punto turístico, The Circus, siguiendo una curiosa simbología masónica. Es el Circo un conjunto dividido en tres secciones de casas semicirculares, pero que todas juntas, forman un círculo visto desde arriba. Visto cenitalmente, The Royal Crescent junto con The Circus, forman el Sol y la Media Luna masónica.
Detrás de The Circus hay un grupo de casas que también fueron diseñadas en el mismo estilo por John Wood y que hoy día son visitables: The Assembly Rooms. Royak Crescent y The Circus son uno de los escenarios más utilizados de Bath en el mundo cinematográfico. Han aparecido en películas como “Vanity Fair”, “Barry Lyndon”, “Jospeh Andrews”, “Inspector Morse” o la más reciente “La Duquesa” con Keira Knightley. De las obras de Jane Austen, tanto “Persuasión” como “La Abadía de Northanger”, su primera obra, se rodaron aquí.
Cierro el paseo por Bath yendo de compras, claro. Hay varios centros comerciales
en la ciudad, y uno de los más conocidos es The Paragon, con tiendas y restaurantes de diferentes tipos. En las cercanías está también Milsom Street, una calle comercial que mencionó en algunas de sus obras Jane Austen.
No me cabe duda de que el río Avon sabe elegir a sus ciudades. Si siguiéramos su curso nos encontraríamos con auténticas joyas inglesas donde la calma, la elegancia y la belleza son notas características comunes. Bath es una de ellas, una joya que os recomiendo no dejéis de visitar.

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