miércoles, 6 de octubre de 2010

Margaret Mitchell

Margaret Mitchell (*Atlanta, Estados Unidos, 8 de noviembre de 1900 – Ibídem, 16 de agosto de 1949) nació y murió en Atlanta, ciudad que influiría en su única obra Lo que el viento se llevó, una de las novelas más populares de la historia de la literatura, que el director de cine Victor Fleming inmortalizaría en la pantalla en 1939.

Mitchell estudió en el Smith College y más tarde trabajó como articulista y redactora del Journal de Atlanta durante 4 años, de 1922 a 1926, fecha en que comenzó a escribir su popular novela, que no finalizará hasta diez años después. Este retrato romántico de la vida en el sur de Estados Unidos durante la Guerra de Secesión Americana contada a través de la historia de una familia georgiana se convirtió de inmediato en un best seller y recibió el premio Pulitzer en 1937 su carácter era muy parecido al de la heroína de su novela Scarlett O'Hara, viviendo romances en la tónica de la misma. Hasta 1949 se habían impreso de la obra 8.000.000 de ejemplares y ha sido traducida a 30 idiomas. Años más tarde, en 1949, Margaret Mitchell falleció junto con su marido atropellados por un taxi, conducido por un tal Hugh Gravitt, que pasaba a toda velocidad, el incidente fue comentado como una gran tragedia.

Margaret Mitchell empezó a fraguar esta historia entre 1922 y 1926, cuando trabajaba para el Journal de Atlanta, pero no sería hasta diez años mas tarde cuando la concluiría. Pronto se convirtió en un best seller y hoy en día es una de las novelas más populares de la historia de la literatura. En 1937 "lo que el viento se llevo, ganó el premio Pulitzer por este libro, reflejo de la sociedad georgiana durante la época de la guerra de Secesión.
Sería el director de cine, Victor Fleming, quien en 1939 la llevaría a la gran pantalla, convirtiéndose en una de las películas más largas y caras hasta el momento de su estreno.
En la actualidad todo un clásico del séptimo arte.
La bella Scarlett O´Hara es una jovencita acomodada del sur. Su existencia es apacible y segura, sin amenazas, sin sombras, siempre rodeada de fiestas, frivolidades y diversiones. Su única preocupación es conseguir el amor del esquivo Ashley Wilkes un hombre sencillo y soñador, el único galán del condado que no parece caer rendido a sus coquetos pies.
A pesar de que éste no termina de confesar la atracción que siente por ella, la caprichosa Scarlett no se rinde, ni siquiera cuando descubre que su amado Wilkes se ha comprometido con su prima Melanie Hamilton. Dispuesta a hacerle cambiar de opinión, la osada Scarlett le declara impetuosamente su amor, pero Ashley acobardado sólo puede renegar de esa locura y vacilante deja sumida en dudas a la joven Scarlett. La indignación crece en ella cuando atónita descubre que un jocoso hombre, Rhett Butler, les ha estado espiando. La sorpresa por la intromisión sólo dura un instante, el tiempo suficiente para dejar ver su lado menos cortés.
Es entonces cuando la encantadora e hipócrita Scarlett roba el corazón de Rhett, tan mujeriego, tan poco convencional, tan acostumbrado a mirar sólo por sus intereses. Sin embargo su atractivo no tiene interés para Scarlett que sigue tan enamorada de Ashley como siempre.

Despechada por no poder tenerle, acepta casarse con el apocado Charles Hamilton, hermano de su mayor rival, la bondadosa Melanie.
Así comienza la novela. A partir de aquí estallará la guerra, y los valientes soldados sureños, que habían mostrado su entusiasmo por entrar en combate, verán la cara menos romántica de la contienda, enfrentados a la cruenta batalla.
La vida disipada de Scarlett pronto desaparecerá sin remedio. Convertida en sostén de su familia tendrá que luchar por su sustento y el porvenir de su plantación. Ambiciosa, desalmada, frívola como siempre, Scarlett, aún en medio de la tragedia, logra reponerse viéndose obligada a moverse en círculos antes vetados para una dama.
Entrelazada en esta historia de honor, dolor, pérdida, hay algo que destaca mas que ninguna otra cosa: el amor. El amor obsesivo de Scarlett por Ashley, el de Ashley por sus ideales, el amor inesperado del verdadero afecto de Melanie por Scarlett, el amor incansable de Rhett y el amor sobre todo de una mujer fuerte y valiente por una tierra, la tierra roja de Tara.

"Cuando una civilización se derrumba los que tienen valor e inteligencia se salvan, los que no… se los lleva el viento".

2 comentarios:

  1. ¡¡¡Bueno querida, sólo faltaba que el marido tendero se lo hubiese quitado a su hermana!!!
    ¡Ah! que así fue... ¡Será pécora y zorra!
    Eso sí, el traje verde-cortina le quedó que ni pintado para montar un aserradero... ¡Cuánto entusiasmo, pero seguro que su cuerpo tenía alguna tara! ;-)
    Gracias por narrarlo tan frescamente.... bss

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  2. Qué certera esa última frase. Saludos cariño!

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