martes, 17 de mayo de 2011

A FANNY "poema dedicado a la única mujer que amó" : John Keats

Qué puedo hacer para alejar la remembranza de mis ojos si han mirado, hace una hora, a mi radiante reina?. El tacto tiene memoria. Oh dime, amor, dime, qué puedo hacer para destruirla y volver a mi antigua libertad?. Cuando cada bella que veía era bastante bella para atraparme sólo a medias en sus lazos, sin poder retenerme; cuando, fueran pobres o multicolores, mi musa tenía alas, y siempre pronta estaba a encaminarse hacia donde yo dirigiera su fuerza, no intelectual pero para mí divina. Divina!, sí!, qué ave marina sobre el mar es un filósofo mientras avanza volando hacia las aguas que se agitan?.


Cómo haré para renovar esas caídas plumas, y así subir de nuevo más allá del aleteante amor, y obligarlo a inclinarse mientras yo me remonto?. Beberé vino? No, es vulgaridad, es herejía y cisma introduciéndose en el canon del amor; no, el vino sólo es dulce para el hombre feliz; cuidados más terribles se apoderan de mí desprevenido. Dónde aprenderé a recobrar la paz?, desterrar el pensamiento de esa tierra odiosa, carcelera de mis amigos, esa malvada ribera donde naufragaron y viven una vida de náufragos; esa región monstruosa cuyos lentos ríos se vuelcan eternamente en la costa, desde sus impuras urnas, desposeídos de los dioses con cabelleras de algas, cuyos vientos, y no el céfiro, flagelan con sus varas, helados, los grandes lagos, para afligir al hombre; cuyas espesas selvas, glaciales, negras, ciegas, aterrarían a una dríada; cuyas praderas de ásperas hierbas hambrean al descarnado buey; allí las flores malas no perfumaran ni los pájaros cantan y la infalible, gran naturaleza, parece haber errado.


Oh! si un soleado encantamiento disipa las sombras de este infierno. Dí que se han ido, con la luz del nuevo amanecer avanza mi radiante señora!, ¡Oh, deja reposar una vez más mi alma en ese seno deslumbrante!


Qué otra vez estos dolidos brazos sean los tiernos carceleros de tu cintura! y dejame sentir una vez y otra más tu tibio aliento arrobando mi ser hasta erizar mis cabellos! Oh!, la dulzura del dolor!, Dame otra vez tus labios!



Basta , basta!, bastante es para mí, soñar contigo.

3 comentarios:

  1. Me parece tan sublime, tan atroz, tan insensato, desear el dolor por amor, desear el aliento del amor, y saber que no se tendrá... será solo recuerdo, será solo soledad...

    Aunque debo discrepar con él por culpa del vino, ya sabes mi querida Rocío que dónde esté una copita de vino tinto no hay penas o por lo menos... se tragan mejor... je ,je...

    Preciosa entrada... me encantó... y eso que soy Elinor de Sentido y Sensibilidad... debería replanteármelo para el Club de los Pololos ¿verdad? ainss!! me has hecho caer en los brazos del romanticismo estremo... tuyo es el poder, querida mía... tocan a arrebatos!!!
    Bss... sonados...

    ResponderEliminar
  2. Qué hermoso!! "El tacto tiene memoria". Estoy de acuerdo. Siempre se habla de la vista, del gusto con las famosas magdalenas de Proust, pero he leído menos sobre la memoria del tacto y a mí me ocurre muchísimo.

    Me gusta muchísimo tu blog!!!
    Ana.

    ResponderEliminar
  3. Gracias Ana y maria simpre por vuestras palabras, y me alegro que disfruteis y se ha de vuestro agrado este delicioso blog. un abrazo amigas..

    Rocío

    ResponderEliminar