miércoles, 6 de abril de 2011

Amy Kevy (1861-1889)

Nació en Chapham, Londres,fue una de las mejores poetisas y novelistas victorianas y un verdadero espejo en dónde los amantes de la eficacia literaria pueden reflejarse.

Publicó algunas novelas, aunque cosechó mejores frutos a través de sus ensayos y poemas, muchos de los cuales vieron la luz en la mítica revista Women's World, dirigida nada menos que por Oscar Wilde. Su originalidad incluso la llevó a crear un poema que recrea la voz de la esposa de Sócrates, y en un tono que no imaginaríamos de una ama de casa griega.


Pero no todo era creatividad y deleite en la vida de Amy: una creciente sordera y una inclinación patológica a la depresión poco a poco la fueron consumiendo. Se suicidó el 10 de diciembre de 1889, inhalando una dósis leta de monóxido de carbono. Tenía 27 años.


¿Es amor? ¿It is Love?


¿Es amor o es Fama

esta cosa por la cuál suspiro?

Quizás no tenga sentido

encontrarle un nombre terrenal.

No sé qué puede aliviar mi pasado,

ni cómo llamar a eso que deseo;

la pasión de mis sentimientos

ruge como un tigre encandenado.