martes, 25 de septiembre de 2012

Pequeñas bibliotecas gratuitas fomentan el amor por la lectura





No sólo son perfectas para hacer amigos y para fomentar el hábito de lectura. Estas pequeñas bibliotecas gratuitas, un auténtico fenómeno en Estados Unidos que aspira extenderse por todo el mundo, también animan a leer al aire libre, disfrutando de la naturaleza y reutilizando un libro sin colaborar en la tala de árboles.

La primera se construyó hace ya unos cuantos años en memoria de June A. Bol, en el patio delantero de una casa situada junto al río Hudson, en Wisconsin. Fue un amoroso homenaje de un hijo a su madre, una profesora, y en ella se ofrecían libros de distintas temáticas, especialmente de jardinería, y desde entonces los libros van y vienen.
Sus diseños enamoran. Cada uno es distinto del otro pero todos parecen inspirados en casitas de muñecas, y lucen como un atractivo buzón en la entrada de las casas tipo chalet o unifamiliares. Además, y esto es importante para los amantes de la naturaleza, es una excelente idea para hacer limpieza en casa sin tener que cometer el sacrilegio de tirar los libros a la basura. Además, los materiales empleados para hacerlas suelen ser de reciclados.

En Nueva Orleans, como nota curiosa, se han empleado los restos del huracán katrina.
Estas urnas generosas regalan cultura a quien la busque …o se la encuentre: al extraño, al conocido, al amigo o al enemigo, a niños, a adultos y a ancianos. Sin duda, toda una demostración de generosidad y de hospitalidad con aquél que, simplemente, pasaba por allí, retándolo a hacer lo propio, a seguir con la cadena del reciclaje emulando la iniciativa o a través de una lectura enriquecedora sin fin.
La iniciativa ha ido extendiéndose hasta superar las 2.500, y según la organización que se ha creado sobre el tema, la Little Free Library, sobre todo busca el intercambio libre de libros en todo el mundo para crear una comunidad que intercambie habilidades, creatividad y sabiduría de generación en generación.

4 comentarios:

  1. Que idea más estupenda y más desinteresada. Sería estupendo que este tipo de iniciativas se pudieran establecer en todos los países, por desgracia no creo que todos estén preparados y aún habría gente que nunca devolvería los libros. Quizás nos tendríamos que reeducar primero un poco para ser capaces de respetar estas Little Free Library.

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  2. Me he enamorado de esta iniciativa...es ¡Increíble!
    No sé, no sé...¡A lo mejor hago una !
    Besos

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  3. Rocío, qué preciosidad, sabes, yo tuve muchos cuentos así cuando era pequeña... pero los perdí... ah, dónde se van las cosas con las que jugamos en la infancia ¿lo sabes tú? Yo no, pero me los recordastes... je, je... Bss

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  4. Gracias amigas, Que hermoso Cari , siempre me hago esa pregunta, es cierto siempre viene a nuestra memoria lo mucho que disfrutamos con aquellos libros que nos regalaban en nuestra infancia. Con que hermosas lecturas nos deleitabamos llenos de aventuras.. Besitos amigas

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