martes, 28 de febrero de 2012

Gerard Manley Hopkins, poeta británico

Gerard Manley Hopkins S.J. (n. 28 de julio de 1844; Stratford, Essex, Inglaterra - f. 8 de junio de 1889; Dublín, Irlanda) fue un sacerdote jesuita y poeta británico. Su obra literaria, de marcado carácter innovador y en la que se aprecian inspiraciones del prerrafaelismo y del Movimiento de Oxford de la época victoriana, introdujo nuevos recursos estilísticos e innovadoras estructuras métricas como el sprung rhythm, el Caudate sonnet (soneto caudado) o el Curtal sonnet (soneto truncado). A pesar de que, durante su vida, ésta fue escasamente publicada y accesible solamente a un público minoritario, influyó posteriormente en un número creciente de autores de literatura inglesa del siglo XX como Ivor Gurney, Wystan Hugh Auden, Arthur Waley y el Premio Nobel de Literatura, Thomas Stearns Eliot. Influyó asimismo también en extranjeros, como por ejemplo el francés Pierre Emmanuel. Su talento y sensibilidad artística le permitieron también abordar la pintura y la música, siendo compositor de varias canciones en base a poemas propios que también han sido empleados en obras de autores como Benjamin Britten, Michael Tippett o Samuel Barber.
En su recuerdo, la comunidad The Irish Hopkins Society celebra anualmente cada mes de julio desde su constitución en 1987, el festival de arte The Gerard Manley Hopkins International Summer School, en la localidad irlandesa de Monasterivin. Gerard Manley Hopkins nació en una familia de fuerte carácter religioso e interesada en el arte. Era hijo de un agente de seguros, Manley Hopkins, y de Catherine, siendo el mayor de ocho hermanos. Cuando cumplió 8 años, él y su familia se mudaron a Hampstead, en Londres. Recibió cierta influencia de su propio padre, quien había publicado un libro de poesía el año anterior a su nacimiento, dedicándolo a Thomas Hood. Dos de sus hermanos se convirtieron en pintores de profesión, y el propio Manley Hopkins quería en un principio ser pintor y poeta, siguiendo el ejemplo del poeta, ilustrador, pintor y traductor inglés, aunque de origen italiano, Dante Gabriel Rossetti. Desde sus primeros años escolares Hopkins ya mostró su sensibilidad y talento para la poesía, ganando incluso un premio poético. Su formación comenzó, desde 1854 hasta 1863, en la prestigiosa escuela pública Highgate School, situada al norte de Londres, donde ganó un premio poético gracias a uno de sus primeros poemas, titulado The Escorial. Tras una beca de estudios que le fue concedida, ingresó en el Balliol College de la Universidad de Oxford. Entre sus maestros se encontraban Walter Pater y Benjamín Jowett, de quienes recibiría una gran influencia. En esta época leería mucho las teorías de John Ruskin y la poesía de Christina Rossetti y George Herbert, lo que influyó mucho en él. Fue educado en una familia perteneciente a la Iglesia anglicana y de carácter muy religioso. Sin embargo, durante su estancia en la Universidad de Oxford recibió una fuerte influencia del Movimiento de Oxford, lo que supuso que Hopkins se convirtiera al catolicismo en el año 1866. Dos años más tarde ingresó en la Compañía de Jesús y decidió quemar su obra más reciente, declarando que escribir no pertenecía a su profesión. De todas formas, volvería a escribir poesía unos siete u ocho años después. Cuando fue ordenado sacerdote, ejerció como tal en diferentes ciudades inglesas como Londres, Chesterfield, Oxford y Liverpool. Llegó a Irlanda en el año 1884, justo cuatro años antes de fallecer, para enseñar las lenguas sabias (latín y griego) en la Universidad de Dublín. Allí hizo muchos amigos y visitó en varias ocasiones Monasterevin, una ciudad del Condado de Kildare, al suroeste del Condado de Dublín. Sin embargo, contrajo la fiebre tifoidea y el día 8 de junio de 1889, falleció. Las últimas palabras que pronunció fueron: I'm so happy, I'm so happy (Soy tan feliz, soy tan feliz). Gerard Manley Hopkins fue enterrado en el Cementerio de Glasnevin, el principal cementerio católico de Dublín, Irlanda. Su madre falleció 36 años más tarde, a la edad de 99 años, en 1920. Sus escritosThe Wreck of the Deutschland/ El naufragio del Deutschland. Después de haber escrito poesía desde pequeño y tras haber ganado algunos premios durante su juventud, compuso su primera gran obra en el año 1876, The Wreck of the Deutschland (El naufragio del Deutschland). La dedicatoria de Hopkins es la siguiente: «To the happy memory of five Franciscan Nuns exiles by the Falk Laws drowned between midnight and morning of Dec. 7th. 1875»
Hopkins quedó impresionado por la catástrofe naval del Deutschland ocurrido el día 5 de diciembre del año anterior: murieron 157 personas, de las cuales cinco eran monjas franciscanas que se habían exiliado y marchado de Alemania por la legislación que se estaba llevando a cabo en contra de la Iglesia Católica. El poema fue rechazado por el diario jesuita The Month por considerarlo demasiado difícil de entender para los lectores.Fue durante su estancia en Irlanda cuando escribiría sus Sonetos Terribles (también llamados Dark Sonnets/ Sonetos oscuros o Sonnets of Desolation/Sonetos de la Desolación), conocidos con este nombre a causa de la desazón espiritual que refleja Hopkins en ellos. Se produce un conflicto entre la vocación religiosa del autor y su atracción por el mundo natural y de los sentidos. El primero de ellos está datado de 1885 y se titula Carrion Comfort. Apenas publicó unos pocos poemas en vida: el reconocimiento de Gerard Manley Hopkins como poeta y estudioso se basaba exclusivamente en algunos premios que ganó durante su juventud y el que le demostraron profesores y amigos íntimos, como Canon Dixon (Richard Watson Dixon), Coventry Patmore o Robert Bridges (también conocido poeta inglés), que eran los únicos que habían leído y apreciado sus poemas. Tras la muerte de Hopkins, fue Bridges quien guardó sus manuscritos. Gracias a ello, cuatro o cinco años más tarde se decidió a ir publicando algunos poemas de su amigo en diversas antologías, aunque no sería hasta 1918 cuando Bridges publicaría un libro que recogía casi la obra poética completa. Es a partir de ese año que Gerard Manley Hopkins comenzaría a obtener un lento reconocimiento que a lo largo del siglo XX se reforzaría con varias ediciones y publicaciones de sus escritos, incluyendo sermones, diarios y la correspondencia que mantuvo con sus amigos. La mayor colección de los poemas de Hopkins se encuentran en Hopkins House en la Universidad de Gonzaga en Spokane, Washington, EE. UU.

domingo, 19 de febrero de 2012

George Eliot

George Eliot es el seudónimo que empleó la escritora británica Mary Anne Evans (Arbury Farm, Astley 1819 - Londres, 1880).

Aunque criada en la religión evangélica y sus normas morales, muy pronto la abandona y elige un racionalismo intelectual, resultado de su afición a Spinoza o Feuerbach (sabía latín, griego y alemán). Mantuvo contacto intelectual estrecho con Stuart Mill y Herbert Spencer.
Sus novelas, de gran estilo realista, reflejan con pesimismo la vida provinciana británica y en general la complejidad de la vida británica de su época. Recrean conflictos morales, en los que ella aboga por la autenticidad. Usó un nombre masculino para asegurar que su trabajo fuera tomado en serio. Pocas escritoras publicaban bajo sus nombres verdaderos, como el caso de Charlotte Brontë y sus hermanas. George Eliot quiso evitar ser vista simplemente como una escritora romántica. Otra de las razones por la cuales decidió utilizar un nombre falso fue evitar el escándalo de su relación con el periodista George H. Lewes, un hombre anteriormente casado, que comenzó en 1854 y duró hasta la muerte de él en 1878. En 1880 contrajo matrimonio con un amigo íntimo de ambos, John W. Cross. George Eliot es autora de las novelas Silas Marner, Escenas de la vida clerical, así como El velo alzado y El hermano Jacob. Las dos más extensas son consideradas por la crítica las mejores: Middlemarch y El molino del Floss. La última que entregó es Daniel Deronda. Escribió asimismo relatos y poesía.








Jane Eyre (2011) - The truth | Mr.Rochester & Jane

miércoles, 15 de febrero de 2012

Snow at Chawton and Chawton Cottage

Amables lectores,Chawton es una aldea y parroquia civil en el este de Hampshire distrito de Hampshire, Inglaterra. El pueblo se encuentra dentro del Parque Nacional de South Downs y es famosa por ser la casa de Jane Austen en los últimos ocho años de su vida. La historia registrada Chawton comienza en el Domesday encuesta de 1086. En el siglo 13, había una casa real mansión. El propietario, Juan de San Juan, se desempeño como diputado de Eduardo I de Escocia. Enrique III visitó la mansión de más de cuarenta ocasiones. Los descendientes de John Knight, quien construyó la actual casa Chawton en el momento de la Armada invencible (1588), añadido a la misma y modificar el paisaje de una manera que refleje los cambios en la política, la religión y el gusto. Uno de los descendientes fue Elizabeth Caballero, cuyos avances fueron marcados por el repique de las campanas de la iglesia, y cuyos dos maridos tanto tuvo que adoptar su apellido. Más tarde, en el siglo 18, de Jane Austen's hermano Edward (que había sido adoptado por los caballeros) tuvo éxito, y en 1809 fue capaz de mover a su madre y sus hermanas a una casa en la aldea. La casa en la que Jane Austen vivió- "Casa Chawton"- ahora es Casa Museo de Jane Austen, y es visitado por 30.000 de personas cada año. Jane Austen vivió en la casa con su madre y su hermana, Cassandra, de 07 de julio 1809 hasta mayo de 1817, cuando debido a una enfermedad se mudó a Winchester a estar cerca de su médico. Ella murió en Winchester el 18 de julio de 1817. Austen publicó cuatro de sus novelas, viviendo en Chawton. Entre los elementos de mobiliario de Jane Austen en la exhibición en Casa Chawton son un piano de Clementi (alrededor de 1810) y un Hepplewhite oficina de estantería que contiene varias de sus obras. A comienzos del siglo XX, la casa fue alquilada por un club de accidentes de trabajo.

Queridos lectores os muestro estas bellas imágenes en la nieve de la semana pasada en Inglaterra. Vemos tantas fotos de Chawton y la cabaña Chawton en primavera y verano, con turistas por todas partes. Uno puede escuchar el silencio en esta luz menguante. Simplemente encantadora.

To Chawton House


To Chawton House


To Chawton House


To Chawton House









Jane Austen Festival 2011

martes, 14 de febrero de 2012

Jane Austen Festival

¿Quiénes somos? Somos fans de Jane Austen a través de sus libros o adaptaciones de sus películas. Hemos formado en julio de 2007 y no hemos mirado atrás! Ahora contamos con aproximadamente 100 miembros. Nos reunimos mensualmente en el Locust Grove histórico y tienen programas maravillosos y servimos el té por la tarde al término de cada reunión.El Festival de Jane Austen, que se lleva a cabo en julio ha sido un magnífico evento para llamar la atención a nuestro autora favorita y de nuestra región. Cada año el festival cuenta con un libro de Austen, un espectáculo de estilo Regency, té de la tarde, así como las clases y el salon de baile de Jane Austen.Dénos una oportunidad! Cualquiera que esté interesado en Jane Austen, los libros, las películas, la vida Regency son bienvenidos y alentados a participar. Comienza con www.jasna.org. Para convertirse en miembro de la Sociedad de Jane Austen de América del Norte debe unirse a la organización nacional, así como la región local. El quinto Festival anual de Jane Austen se llevará a cabo 21 de julio y 22 de 2012.

jueves, 9 de febrero de 2012

La ficción de Jane Austen manuscritos edición digital

La ficción de Jane Austen manuscritos edición digital reúne en el espacio virtual de la web de 1100 páginas de ficción escrita por la propia mano de Jane Austen. A través de la reunificación digital, ahora es posible acceder, leer y comparar imágenes de alta calidad de los manuscritos originales, cuyas formas materiales se encuentran dispersos en todo el mundo en bibliotecas y colecciones privadas. A diferencia de las famosas novelas impresas , todos publicados en un corto periodo entre 1811 y 1818, el desarrollo de estos manuscritos rastro de Jane Austen como escritora desde la infancia hasta el año de su muerte, es decir, a partir de 1787 (11 años o 12) y 1817 (años de edad 41). No sólo proporcionan un registro visual único de su imaginación, sus experiencias adolescentes a terminar sus escritos últimos, estas páginas representan una de las primeras colecciones de escrituras creativas de la mano del autor a sobrevivir por un novelista británico. Los principales recursos en la edición digital son los propios manuscritos, a través del menú manuscrito y agrupadas cronológicamente y de acuerdo con sus estados de materiales como copias equitativa ( La juvenilia y Lady Susan), los borradores de trabajo (Los Watson, la persuasión, sanditon) y además, materiales. Cada manuscrito se puede abrir en una variedad de maneras: como las páginas de fax que puede ser ampliada utilizando 'Zoomify', como parte transcrita conjunto de texto con codo con la página del manuscrito original, a través de la nota especial que proporciona los detalles de la historia del manuscrito y la descripción física.

martes, 7 de febrero de 2012

Dickens sigue diciendo la verdad

A los 200 años de su nacimiento, nuestro mundo, por desgracia, se parece en demasiadas cosas al suyo: la condición de vida de los trabajadores, la usura, el desequilibrio entre ricos y pobres. Algunas personas mueren y otras solo desaparecen. El novelista Charles Dickens, por ejemplo, dejó este mundo en 1870 pero sigue estando aquí. Y no solo porque obras suyas como David Copperfield, Cuento de Navidad, Oliver Twist o Historia de dos ciudades, entre otras muchas, sean clásicos imprescindibles en cualquier biblioteca que intente ser tomada en serio, sino también porque la mayoría de sus temas característicos, como la lucha de clases, la explotación infantil o la ineficacia de la justicia, siguen de actualidad y porque sus personajes continúan entre nosotros, con nombres diferentes pero con los mismos problemas. ¿O es que no podrían estar dentro de Oliver Twist, junto a los niños callejeros que la protagonizan, esos otros niños reales que hoy son abandonados en las calles de Grecia por sus familias, con la esperanza de que alguien los alimente? ¿No nos recuerdan los convictos de La pequeña Dorrit, presos en la cárcel de Marshalsea, a orillas del río Támesis, por no poder pagar sus deudas, a los desahuciados que aquí y ahora, en la España del siglo XXI, arrojan a la miseria los bancos cuando ya no pueden pagar la hipoteca salvaje que tenían con ellos? ¿No nos hacen pensar muchos de los métodos y teorías del neoliberalismo a los del usurero Scrooge en Cuento de Navidad o a los del avaro Uriah Heep en David Copperfield? Dickens fue uno de los abanderados del realismo, junto a Balzac, Tolstói, Stendhal o Benito Pérez Galdós, y un escritor social que denuncia en sus libros las desigualdades que se producían en la Inglaterra victoriana y especialmente el modo en que se explotaba a los trabajadores para conseguir la industrialización del país. Su contemporáneo Carlos Marx dijo de él que "en sus libros se proclamaban más verdades que en todos los discursos de los políticos y los moralistas de su época juntos". Y sin ninguna duda, el autor de Grandes esperanzas es la mejor prueba de que Balzac estaba en lo cierto cuando dijo que las buenas novelas son la historia privada de los países. Hoy se cumplen 200 años de su nacimiento y nuestro mundo, por desgracia, se parece en demasiadas cosas al suyo. Para comprenderlo, no hay más que leer el principio de Historia de dos ciudades: "Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación".
Es muy posible que el lector se asombre al ver cómo 'Tiempos difíciles' describe la actualidad
Otra de sus obsesiones es la lentitud, ineptitud y en ocasiones impureza del sistema judicial
En Tiempos difíciles, Dickens critica ácidamente las lamentables condiciones de vida de los obreros ingleses y la desproporcionada distancia que había entre su existencia y la de los ricos del país. Hoy, en plena crisis, con la Bolsa en números rojos, los impuestos por las nubes y los sueldos por los suelos; con los Gobiernos de Europa intentando llenar con dinero público el pozo sin fondo del sistema financiero y las cifras del paro creciendo en nuestro país hasta el borde del abismo, es muy posible que el lector se asombre al ver cómo esa novela publicada en 1854 describe la actualidad. ¿O acaso el desequilibrio entre las miserables casas de los proletarios que dibuja Dickens, frías, oscuras y casi sin muebles, y las lujosas mansiones de los capitalistas, que consideran a sus empleados simples bestias de carga, no es comparable al que hay entre los salarios de los mileuristas y los sueldos astronómicos que se ponen a sí mismos los directivos de los bancos, hoy día? La única diferencia entre aquellos privilegiados y estos es que entonces se llamaban utilitaristas y hoy se llaman neoliberales, y que unos citaban a Stuart Mill y otros a Milton Friedman, pero nada más.Cuando Dickens retrata en Los papeles póstumos del club Pickwick, David Copperfiel o La pequeña Dorrit a unos seres sin escapatoria y de la familia de los pícaros españoles, el Lazarillo de Tormes, Rinconete y Cortadillo o El buscón, sabía de qué hablaba, porque él mismo había sufrido en su infancia los latigazos de la miseria, cuando su padre estuvo tres meses encerrado en la prisión de Marshalsea, por una deuda con un panadero que hoy equivaldría a 3,50 euros y que hizo que él fuese enviado a trabajar en una infernal fábrica de betún. Su batalla contra la injusticia ya anticipaba el fracaso de un sistema que se basara en la explotación, aunque sus advertencias a los poderosos fuesen voces en el desierto: "¡Oh, economistas utilitarios", escribe, "comisarios de realidades, elegantes incrédulos... si seguís llenando de pobres vuestra sociedad y no cultiváis en ellos la esperanza, cuando hayáis conseguido arrancar de sus almas todo idealismo y ellos se encuentren a solas con su vida desnuda, la realidad se convertirá en un lobo y os devorará". Se equivocó, y no hace falta más que volver una vez más los ojos hacia la Grecia de hoy, verá que los dos extremos siguen en su sitio: las televisiones hablan de niños que a media mañana se desmayan en los colegios a causa del hambre y los diarios dicen que mientras el país solicitaba un rescate de la Unión Europea, sus potentados se llevaban a Suiza más de 200.000 millones de euros. En el fondo, y como demuestran de forma brutal las colas ante las oficinas del Inem y en los comedores de beneficencia de nuestras ciudades, las novelas de Charles Dickens son una constatación de hasta qué punto el capitalismo ha fracasado en su búsqueda del famoso Estado de bienestar.
Otra de las obsesiones de Dickens es la lentitud, ineptitud y en ocasiones impureza del sistema judicial, que tiene su mejor expresión en Casa desolada, donde se refleja la mezcla de incompetencia y prepotencia de una Corte de la Cancillería que a algunos les podrá hacer pensar en ciertos magistrados y causas de nuestra Audiencia Nacional y nuestro Tribunal Supremo. O en Oliver Twist, donde se puede ver la forma en que la ley es cuidadosa con los fuertes y abusiva con los débiles por el modo en que el juez Fang insulta y castiga con desproporción a su desventurado protagonista. O, una vez más, en Tiempos difíciles, donde el escritor se burla de la incompetencia del sistema y de su invento más perverso, la burocracia, un laberinto sin salida simbolizado en un supuesto Departamento del Circunloquio cuya función es "hacer lo que sea necesario para que no se pueda hacer nada". En un país como España, donde solo el 27% de los ciudadanos opina que los medios que el Estado destina para garantizar la defensa jurídica son suficientes y la gran mayoría piensa que funciona mal, está anticuada y es ininteligible, los libros de Dickens siguen contando la verdad: nuestro mundo no ha sabido mantenerse a flote porque no ha sabido ser ni solidario, ni ecuánime, ni flexible, y al final se ha quedado sin respuestas.
En junio de 1865, Dickens viajaba en un tren que sufrió un accidente terrible cuando cruzaba un puente en obras. Los siete vagones que precedían al suyo se despeñaron por un precipicio y él pasó horas atendiendo a los heridos hasta que llegaron las ambulancias y pudo ocuparse de regresar a su asiento y recuperar el manuscrito, aún sin acabar, de su penúltima novela, Nuestro común amigo. No hay que tener una gran imaginación para ver en esa escena una metáfora de esta Europa que hoy descarrila poco a poco, primero Grecia, luego Irlanda, después Portugal... Tal vez el derrumbe se detenga a tiempo, y los que nos conducen a la catástrofe recuperen el sentido común igual que lo hizo el tacaño señor Scrooge en Un cuento de Navidad, que al ver el negro porvenir que le anunciaban los espíritus del Pasado, el Presente y el Futuro, donde podía verse una tumba con su nombre y sin ninguna flor encima, supo cambiar a tiempo y convertirse en un hombre generoso. Es una parábola que, hoy más que nunca, merece la pena no olvidar.

domingo, 5 de febrero de 2012

New York Public Library

La Biblioteca Pública de Nueva York (New York Public Library, NYPL) es una de las bibliotecas más importantes del mundo y es una de las bibliotecas con más contenido de América. La biblioteca se caracteriza por tener una gran cantidad de libros de acceso público junto a otros de obligada lectura dentro del recinto. Es, además, una de las bibliotecas públicas más grandes de los Estados Unidos y uno de los sistemas de búsqueda de información más extensos. Su dirección está en manos de una corporación privada, aunque su carácter es no comercial debido a su uso público, y se financia a través de fondos públicos y privados.

Nella Larsen, novelista mestiza del Renacimiento de Harlem

Nellallitea ' Nella ' Larsen (13 de abril de 1891 – 30 de marzo de 1964) fue una novelista mestiza del Renacimiento de Harlem que escribió dos novelas y algunos relatos. Aunque su actividad literaria es escasa, su obra es de una calidad extraordinaria, lo que le ganó el reconocimiento de sus contemporáneos y de los críticos actuales.Larsen utilizó varios pseudónimos a lo largo de su vida; nació en Chicago, el 13 de abril de 1891 como Nellie Walker, hija de una emigrante danesa y un hombre de color procedente del Caribe británico que pronto desapareció de la vida de ambas. Después de esto, Nellie tomó el apellido de su padrastro, el escandinavo Peter Larsen. Otros nombres que podemos encontrar referentes a Nella Larsen son: Nellye Larson, Nellie Larsen, Nella Larsen o su nombre de casada Nella Larsen Imes.Larsen vivió durante varios años con unos parientes de su madre en Dinamarca, y en 1907-08, atendió brevemente a la universidad de Fisk, en Nashville, Tennessee, una universidad históricamente afroamericana, que en aquella época estaba formada íntegramente por estudiantes afroamericanos. Fue expulsada, según especulaciones de George Hutchinson, por violar alguno de los férreos códigos de conducta y vestimenta de dicha universidad. Después de esto pasó cuatro años en Dinamarca, aunque volvió después a E.E.U.U.
En 1914, Larsen comenzó a acudir a la escuela de enfermería para afroamericanos del hospital de Lincoln en Nueva York'. Tras graduarse en 1915, marchó al sur a trabajar en Tuskegee, Alabama donde la hicieron enfermera jefe del hospital y de la escuela de entrenamiento. En el Instituto Tuskegee, conoció el modelo educativo de Booker T. Washington, pero la desilusionó. Este modelo enfocaba la educación a aspectos más prácticos para la vida de los jóvenes afroamericanos, como la carpintería o albañilería, pues buscaba que la comunidad negra fuera aceptada por la blanca probando su valía en la construcción de la sociedad americana. Washington murió poco después de la llegada Larsen a Tuskegee. Las condiciones de trabajo para las enfermeras eran muy deficientes, tenían que llevar a cabo la limpieza del hospital y de la ropa de cama, y Larsen abandonó 1916, año en que volvió a Nueva York para trabajar otra vez como enfermera. Sin embargo, después de la epidemia de gripe española, dejó el oficio para hacerse bibliotecaria. En 1919, se casó con Elmer Samuel Imes, un prominente físico, el segundo afroamericano en obtener un doctorado en física. Se trasladaron a Harlem, donde Larsen comenzó a trabajar en la biblioteca pública de Nueva York en Harlem (NYPL). Ese mismo año comenzó a escribir, publicando sus primeras obras en 1920