miércoles, 19 de diciembre de 2012

Elizabeth Taylor


Elizabeth Taylor (escritora), nacida el 3 de julio de 1912, Reading (Berkshire); y fallecida en 1975, Penn (Buckinghamshire), fue una narradora inglesa con gran sentido de la observación, que publicó doce novelas y cuatro libros de cuentos. Su reconocimiento ha sido tardío.

Elizabeth Taylor se educó en la escuela Abbey, de Reading. Trabajó primero como institutriz; a continuación, en una biblioteca, aspectos que reflejará en su obra. Se casó a los veinticuatro años con un hombre de la industria, Kendall Taylor, y buena parte de su existencia se desarrolló en un pueblo, Penn (Buckinghamshire) donde cuidó a sus dos hijos, escribió y finalemente falleció a la edad de 63 años.

Con respecto a su nombre —que le produjo conflictos, por su coincidencia con el de la actriz homónima (“Odio mi nombre”, llegó a escribir a una amiga en 1965)—, se suele comentar que su apellido de soltera era Elizabeth Coles. Sin embargo, en realidad fue registrada al nacer como Dorothy Betty Coles, pero como ella detestaba el nombre Dorothy, insistió en cambiarlo, y a los veinte años había conseguido ya que la llamaran Elizabeth (pese a su padre). Su apellido además cambió por su matrimonio, fatalmente para ella.
Nicole Bauman acaba de escribir una biografía de Taylor, en Londres: The Other Elizabeth Taylor (2009). La escritora era muy modesta personalmente y evitó ser un personaje público, así que pidió que se destruyesen sus papeles personales (no sus manuscritos). Pero quedaron cartas a Virginia Woolf, Kingsley Amis o Dorothy Parker. Además, se han localizado centenares de cartas a un hombre que conoció cuando se casaba, y la biógrafa esperó a la muerte del marido para utilizarlas, pues, es "la correspondencia más maravillosa y representativa del siglo", donde "la escritora habla, a lo largo de 15 años, de literatura, de lo que escribe, de lo que hace, de lo que le molesta y de lo que no va a hacer".
Fue siempre una persona discreta y aguda cercana a la izquierda política: militó brevemente con los comunistas, y luego participó siempre con el partido laborista.Su mirada crítica, no le impidió intentar entender a fondo el comportamiento de las clases poderosas. Llegó a ser una importante autora de novelas y cuentos británica, pese a su conocimiento muy parcial de su obra, durante décadas (en la edición de 1971 del Diccionario de literatura Penguin ni siquiera figuraba su nombre).
A los 33 años publicó su primera novela,At Mrs Lippincote, cuando su marido estaba en la Guerra Mundial en las fuerzas aéreas. Un año después, en 1946, Palladian (La señorita Dashwood), la más aparentemente austeniana, pero con personajes más sombríos situados en rápidas situaciones desgarradas.


En los años sucesivos escribió A View of the Harbour, de 1947, novela sobre una atracción amorosa extramarital, de tono agridulce y muy coral sobre la vida en un pueblo costero; A Wreath of Roses, 1949. Y, luego, A Game of Hide-and-Seck, en 1951; y The Sleeping Beauty, en 1953. Su novela Angel, de 1957, supondría luego su resurrección como gran escritora del siglo XX, una vez desaparecida.
Tuvo muchos lectores, incluyendo su En una temporada de verano (1961), donde narra la historia de una mujer rica que se casa un hombre diez años menor que ella, es una novela muy directamente amorosa, aspecto que nunca falta en sus libros.
El hotel de Mrs. Palfrey (1971) cuenta cómo esta viuda de clase media-alta, se traslada al Hotel Claremont (del South-Kensington londinense) para pasar allí el resto de sus días. Describe a un grupo de ancianos de su clase, deseosos de aparentar, que se han encerrado como ella (que o escriben cartas a los periódicos u oyen los partes meteorológicos obsesivamente, o beben o se dedican a hacer punto). Mrs Palfrey sufre una caída en la calle y entabla una extraña amistad con un joven escritor sin dinero que acude a ayudarla. El relato es despiadado y sin estridencias, como sus novelas en general.
En conjunto, hasta su muerte en 1975 editó doce novelas, cuatro volúmenes de cuentos y un libro para jóvenes. Sólo en 1976, al aparecer su novela Blaming de forma póstuma, le concedieron el Whitebread-Prize por su trayectoria, que recogió su marido.
Publicó en revistas como Vogue o The New Yorker y en algún periódico más de continuo. Fue amiga de la gran novelista Ivy Compton-Burnett y del novelista y crítico Robert Liddell.

Anne Tyler la comparó en una ocasión con Jane Austen, Barbara Pym y Elizabeth Bowen, diciendo que eran las cuatro “hermanas del alma”.



lunes, 17 de diciembre de 2012

Alemania celebrará en 2013 a los hermanos Grimm. El 20 de diciembre se cumplen 200 años de la primera edición de sus cuentos infantiles


Teatro, conciertos, exposiciones... Alemania prepara cientos de actos para celebrar en 2013 el año de los hermanos Grimm, reseñó Dpa.

Las celebraciones comenzarán dentro de una semana: el 20 de diciembre se cumplen 200 años de la primera edición de los cuentos infantiles populares recopilados por los Grimm en 1812.
Los cuentos de hadas de los hermanos Grimm dieron fama mundial a historias como la de Blancanieves, La Cenicienta, Hänsel y Gretel o La bella durmiente.
Traducido a más de 170 lenguas, el libro es una de las cumbres de la literatura alemana, pilar de la cultura infantil en todo el mundo y desde 2005 forma parte del Programa Memoria del Mundo de la Unesco.
En 2013 se cumplen además 150 años de la muerte de Jacob Grimm (el 20 de septiembre) y de Ludwig Emil Grimm (el 4 de abril).
"Estimamos que más de 100.000 visitantes entrarán en contacto de algún modo con los hermanos Grimm y con su obra durante el año Grimm 2013", señaló Maren Matthes, directora del programa.
El corazón de las celebraciones será la ciudad de Kassel, en el centro de Alemania, donde los Grimm trabajaron con interrupciones entre 1798 y 1841. La muestra Expedición Grimm presentará la vida de ambos hermanos del 27 de abril al 8 de septiembre en una de las sedes de Documenta, la mayor muestra de arte contemporáneo del mundo que se celebra cada cinco años en Kassel.
Además, habrá festivales de teatro con las obras de los Grimm llevadas a escena, lecturas públicas de los cuentos y simposios de literatura, añadió Matthes.
El legado de los Grimm no se limita a la recopilación de historias tradicionales. Ambos fueron reconocidos filólogos que dejaron aportes significativos en campos como gramática comparada y lingüística.