lunes, 25 de noviembre de 2013

jueves, 24 de octubre de 2013

"LA Taza de Cassandra"

En la vecindad de Chawton, justo al frente de la casa-museo Jane Austen está localizado el salón de té "La taza de Cassandra". Cassandra era la hermana de Jane Austen (1773-1845).
Además de salón de té, es también una tienda de  regalos, posada que ofrece cama y desayuno y  tiene un menú que incluye una gran variedad de aperitivos, bebidas y pastelitos.

sábado, 19 de octubre de 2013

Cartas de Jane austen

Emily Brönte


¡A cada momento necesito recordarme a mí misma que he de respirar, que ha de seguir palpitándome el corazón...!




lunes, 14 de octubre de 2013

La abadía de Northanger (1818)


Publicada originalmente en 1818, La abadía de Northanger narra la historia de Catherine Morland, una joven ingenua y aficionada a la lectura de novelas góticas. Invitada por los Tilney, que erróneamente la consideran una rica heredera, a pasar una temporada en su casa de campo, se dedicará a investigar turtuosos e imaginarios secretos de familia. Pero cuando finalmente todo se aclare y comprenda que la vida no es una novela, la inocente Catherine pondrá los pies en la tierra y encauzará su futuro según dictan las normas morales y sociales. Esta es quizá la novela más floja de Jane Austen (1775-1817), los personajes no tienen la profundidad ni complejidad de sus otras novelas, apenas están esbozados, tienen poco calado, prácticamente no evolucionan durante la narración.

A pesar de que el libro gira en torno a una historia de amor, la relación entre Catherine y Henry apenas tiene momentos relevantes. La narración se centra más en las costumbres de la época (sus viajes, balnearios, bailes, etc.) y en la relación que tienen las distintas familias que aparecen en el libro. La protagonista Catherine Morland, es una chica sencilla, nacida en el seno de una familia humilde, sin características destacables tanto a nivel físico ("A los quince años mejora en lo exterior pasando a ser casi guapa") como de intelecto (" No es demasiado inteligente ni tiene especiales aptitudes). La autora ya nos avisa de la improbalidad de que una persona como Catherine devenga una heroína de novela pero Ms.Morland, oponiéndose al destino que le dicta su naturaleza, se convierte de forma tan inesperada como involuntaria en el centro de una más bien modesta aventura.

Invitada por unos amigos de la familia, Mrs. Y Mrs Allen, a pasar una temporada en Bath, Catherine descubrirá la amistad y el amor, aunque no exenta las dificultades que le vienen dadas por la inexperiencia de su edad y el desconocimiento de las normas sociales de clases más elevadas. La sociedad de la época tenía unas reglas muy estrictas en cuanto a las relaciones amorosas, veamos este fragemento: "Ninguna señorita debe enamorarse de un hombre sin que éste le haya declarado previamente su amor, tampoco debe estar bien el que una joven sueñe con un hombre antes de que éste haya soñado con ella".

A todo esto se añade la gran afición de Catherine a la novela gótica; su gran aventura transcurre junto a su lectura de Las aventuras de Udolfo de Radcliffe (1794) de la novelista Ann Radcliffe, el romance gótico por antonomasia Se convierte en adicta de esta novela, hasta el punto de preferir quedarse en casa leyendo a disfrutar de las relaciones sociales que le otorga su estancia en Bath. Tantas lecturas de novelas de este género despiertan en la joven Catherine una gran imaginación que la llevan a gestar, allí donde no hay nada fuera de lo común, su propia falsa experiencia del misterio gótico.

La historia de amor, a diferencia de otras novelas de la autora, queda relegada a un segundo plano en más de la mitad de la obra. La abadía de Northanger tiene un punto de humor, una nota distinta al tono de otras de sus novelas. Aunque no deja de empujar a sus protagonistas hacia el sentimentalismo que caracteriza sus novelas. Jane Austen muestra, más que crítica, tanto el sentimentalismo que caracteriza sus novelas. Aunque no deja de empujar a sus protagonistas hacia el sentimentalismo que caracteriza sus novelas. Jane Austen muestra, más que crítica, tanto los defectos de las clases sociales elevadas como la mala influencia de las novelas románticas, todo con ese tono irónico tan característico de la autora sólo atenuado por un estilo elegante.

domingo, 13 de octubre de 2013

16 Febrero 1813. Carta de Jane a su amiga Martha Lloyd.


Jane sigue sola con su madre en Chawton. Las tormentas de esos días han sido terribles y el estado de la Srta. Benn preocupa a todo el condado, especialmente ahora que tiene que marcharse de la casa (ya sabéis, como en S&S).


Las noticias de Sloane St. tienen que ver con la casa de Henry, y con todo el asunto de la publicación de OP. Parece que todo está tranquilo y que se está procediendo tal y como estaba previsto. Sin novedades. Esto, al fin y al cabo, son buenas noticias. Me imagino que estaban todos conteniendo la respiración a ver qué ocurría cuando se publicara… ¡qué pena! ¿verdad? todo por cometer “el terrible pecado” de atreverse a escribir y publicar… Espero que no se nos olvide nunca el largo camino recorrido…

De hecho, a Jane le sale la vena feminista, defendiendo a la Princesa de Gales primero, por ser mujer. Aunque a ella le cuesta admitir que se tengan que aguantar, en nombre de nada, los malos gestos de un marido, a pesar de la situación de inferioridad en la que se encontraban las mujeres en aquella época, lo que da la pauta de la sólida educación que habían tenido en la familia Austen. Lo que, por mi parte, me lleva a reconocer, una vez más que, gracias a hombres como el padre de Jane, o sus hermanos, fue posible que las mujeres fueran, poco a poco, liberándose de unas costumbres y normas, que ya muchos consideraban absurdas en aquella época.



sábado, 12 de octubre de 2013

Leer a Jane Austen hoy


El siglo XIX fue el de la novela y los novelistas. Durante la primera mitad de la centuria, el romanticismo dominó la escena con obras en las que la expresión desbordada del sentimiento llenaba páginas de desmayos y suicidios por amor, desde Julia o La nueva Eloísa, de Jean Jacques Rousseau; Las cuitas del joven Werther, de Goethe, hasta Rojo y negro, de Stendhal.
Sin embargo, aunque muchas de estas piezas fueron libros de culto en su época, resultan demasiado acartonadas para el lector actual. Ante este panorama, asoma Orgullo y prejuicio (1813), de la escritora británica Jane Austen, que, compete con las grandes obras sobre el amor de este siglo como Madame Bovary o Anna Kereninna, presenta una historia plausible para la época y también para la nuestra, contada con una fina ironía. La obra, que el pasado 28 de enero cumplió 200 años de publicación, fue elegida por los lectores británicos como “el segundo libro más amado del Reino Unido” después de El señor de los anillos de J.R.R. Tolkien, según una encuesta de la BBC en 2003. ¿A qué se deberá tanto aprecio? La novela de Austen retrata varias fases distintas del amor, encarnadas en las parejas de personajes que aparecen en la obra contemplando la candidez, la pasión y la apatía. En el centro, se encuentra el dúo conformado por Elizabeth Bennet, la protagonista, y Fitzwilliam Darcy, quienes representan la muy actual fantasía del amor entre dos personas que están al mismo nivel intelectual. Prueba de ello son los agudos lances verbales entre ambos amantes que suelen estar cargados de elocuencia, y en los que ninguna de las dos partes se subyuga a la otra sino que logran una atractiva complicidad. Para la escritora e investigadora alemana Christian Zschirnt, el valor de la obra de la británica reside en que “el amor en las novelas de Austen supone el hechizo de la vida cotidiana”. “La autora no describe el amor como un apasionado drama ni convierte a los que lo sienten en personajes maravillosos. Por eso, ella fue la primera en tratar el tema del amor tal como lo entendemos y lo esperamos en el siglo XXI”, apunta. En opinión de la escritora mexicana Ángeles Mastretta, autora de Arráncame la vida, Austen quizás pudo ser la primera feminista. “La verdad es que ninguna de sus heroínas tuvo a bien suicidarse para salir de un entuerto, mejor lo desafiaban como ahora se supone que debe hacerse. Y se hacían dueñas de sus vidas por obra y gracia de su santa voluntad”, dijo al diario El País. Así lo hizo Austen, que no se casó nunca e imaginó a la primera heroína de un cuento de hadas feminista: Elizabeth Bennet.

Una colecta popular para 'rescatar' un anillo de Jane Austen



El museo de Jane Austen, en el condado inglés de Hampshire, ha logrado recuperar un anillo de la escritora que había adquirido en una subasta la cantante estadounidense Kelly Clarkson gracias a una colecta popular. La casa museo de Chawton, donde vivió la autora los últimos ocho años de su vida y donde escribió sus seis novelas, consiguió reunir las 150.000 libras (170.000 euros) del precio mediante las aportaciones de simpatizantes.

El principal donativo, de un benefactor anónimo, fue de 100.000 libras (unos 116.000 euros), al que se sumaron otras cantidades hasta sobrepasar el montante necesario. Con este dinero, la institución pudo comprar la joya, de oro y turquesa, a la cantante Kelly Clarkson, ganadora del programa 'American Idol' en Estados Unidos, gran admiradora de la escritora inglesa y que lo había adquirido en una subasta en Sotheby's el año pasado.

El anillo estuvo en manos de la familia de Austen durante 200 años hasta que salió a subasta en 2012, cuando el museo Chawton no pudo reunir a tiempo el dinero que le habría permitido adquirirlo para su colección. Se desconoce si fue la propia escritora quien lo compró o si se lo regalaron, pero se sabe que, tras su muerte en 1817, la joya pasó a manos de su hermana Cassandra, que a su vez se la dio a su cuñada Eleanor cuando ésta se comprometió con el reverendo Thomas Austen.

Para evitar que Clarkson, de 31 años, sacara la sortija del país, el Gobierno británico impuso un bloqueo temporal a su exportación, para dar tiempo al museo a recaudar el dinero necesario para adquirirlo, algo que empezó a hacer el pasado agosto. Tras la colecta popular, que contó con aportaciones de dentro y fuera del Reino Unido, la institución puede ahora no solo comprar el anillo sino que le quedarán fondos para asegurarlo y preparar su exposición al público.

"La decisión del Gobierno de prohibir temporalmente la exportación demuestra lo inusual de que aparezcan objetos personales de Austen en el mercado y, tras habérnoslo perdido en la subasta de 2012, estamos encantados de tener esta segunda oportunidad de traerlo a Chawton", declaró la comisaria Mary Guyatt. Guyatt agradeció la generosidad de los donantes y subrayó que el museo "tendrá ahora el placer de mostrar este bello anillo para que pueda ser apreciado".

La propietaria de la sortija, Kelly Clarkson, reconoció por su parte que la joya "es un bello tesoro nacional" y se mostró "feliz" de que los admiradores de la escritora puedan verlo en Chawton a partir del año próximo. La casa museo tiene otras dos piezas de joyería de la autora de 'Sentido y sensibilidad' y 'Orgullo y prejuicio', de cuya publicación se celebra este año el 200 aniversario: un brazalete de turquesas y una cruz de topacio.

La venerada escritora inglesa (1775-1817) recibirá otro homenaje en el Reino Unido en 2017, cuando su rostro aparecerá por primera vez en los billetes de diez libras esterlinas.



jueves, 10 de octubre de 2013

lunes, 23 de septiembre de 2013

Podría estar más sola sin mi soledad-Emily Dickinson


Podría estar más sola sin mi soledad,
tan habituada estoy a mi destino,
tal vez la otra paz,
podría interrumpir la oscuridad
y llenar el pequeño cuarto,
demasiado exiguo en su medida
para contener el sacramento de él,

no estoy habituada a la esperanza,
podría entrometerse en su dulce ostentación,
violar el lugar ordenado para el sufrimiento,

sería más fácil fallecer con la tierra a la vista,
que conquistar mi azul península,
parece de deleite.


lunes, 2 de septiembre de 2013

JANE AUSTEN , LIBROS

Elizabeth Gaskell-Granford




"Las mujeres se ocupan de los jardines repletos de flores exquisitas sin una mala hierba que los afee; para ahuyentar a los rapaces que contemplan con anhelo dichas flores a través de la verjas; para espantar a los gansos que se aventuran en los jardines si por azar queda la cerca abierta, para decidir en materia de literatura y política sin inquietarse por razones o argumentos innecesarios, para obtener una información clara y correcta de todos los miembros de la parroquia".

miércoles, 14 de agosto de 2013

martes, 13 de agosto de 2013

martes, 9 de julio de 2013

Releer un "monumento literario", Thomas Mann : La montaña Mágica

Un sanatorio de tuberculosos en una montaña de los Alpes suizos es el escenario de La montaña mágica (Edhasa), del alemán Thomas Mann (Lübeck, Alemania 1875- Zúrich, Suiza, 1955). El periodista y escritor Fernando Delgado recomienda releer este "monumento literario que cualquier lector de buena novela conoce".


La montaña mágica retrata los ideales burgueses del siglo XIX y la desaparición de estos con el estallido de la Primera Guerra Mundial. El protagonista de la novela es Hans Castorp, un joven que acude al Sanatorio Internacional Berghof, en los Alpes suizos, para ver a su primo Joachim Ziemssen, enfermo de tuberculosis. En este lugar ingresan personas de la burguesía de toda Europa. Lo que no sabe Castorp es que una vez allí no volverá a salir hasta dentro de siete años.

En un primer momento Castorp no da mucha importancia a la visita e incluso tiene prisa por salir de allí. Todo cambia cuando se hospeda en el hospital y conoce al resto de los pacientes, con los que entabla una especial relación. Cuando llega el momento de su vuelta a casa una fiebre repentina hace que los médicos dictaminen que debe quedarse en el sanatorio por un tiempo, ante la sospecha de que haya contraído tuberculosis. Este tiempo se alargará hasta siete años, periodo que abarca la novela.


Durante la estancia de Castorp las discusiones filosóficas sobre la vida, la muerte, y los aspectos más banales del mundo se suceden. Un bohemio escritor italiano, Lodovico Settembrini, se convierte en su mentor y compañero. Solo él le intenta parar los pies ante el amor de Castorp por Madame Chauchar, una joven rusa que vive separada de su marido y que pasa todo el tiempo en sanatorios.

La novela narra el día a día de Castorp en el sanatorio alpino, su relación con los demás compañeros y las conversaciones y experiencias compartidas por todos ellos. "Es un relato lleno de vidas diversas", cuenta Fernando Delgado. Ese día a día se interrumpe cuando transcurridos siete años en el sanatorio estalla la Primera Guerra Mundial. El protagonista decide entonces abandonar el lugar y alistarse en el ejército. Es así como concluye la historia: el lector se encuentra con Castorp en pleno campo de batalla, cara a cara con la muerte que llevaba años evitando encerrado en el sanatorio.

Thomas Mann se inspiró en la estancia de su mujer, Katia, en un sanatorio de los Alpes durante 1912 para escribir esta novela. Ella misma le describió detalles del lugar y de los pacientes a través de las cartas que se intercambiaban.

La montaña mágica es un clásico imprescindible, la mejor novela de Thomas Mann. Y como apunta Fernando Delgado: "La nueva traducción de Isabel García Adánez permite recomendar su relectura".




Especial Cupcakes con Alma Obregón

jueves, 27 de junio de 2013

Stunning West Wycombe Manor, which doubled as our Pembroke Park.

AUSTENLAND

La película “Autenland” nos contará la historia de Jane Hayes, una chica de Nueva York que está obsesionada con el Fitzwilliam Darcy que interpretó Colin Firth en una adaptación de la BBC de “Orgullo y prejuicio”, la novela de Jane Austen. Semejante hecho no hace otra cosa que arruinar su vida amorosa, puesto que ningún hombre de carne y hueso se puede comparar a él. Es entonces cuando decide gastar todos sus ahorros en un viaje a un complejo turístico inglés destinado a todas las mujeres a las que les encantan las obras de la escritora británica, enamorándose el actor que interpreta a Darcy de la protagonista de la historia.




Cartas, Recuerdos de Jane Austen

miércoles, 26 de junio de 2013

Las cartas que escribio a Fanny Brawne una de las últimas:

"El convencimiento de que la veré nada más me va a matar ... Mi querido Brown, que debería haber tenido ella cuando yo tenia salud, y debería haber quedado así. Puedo soportar a morir pero no puedo soportar la idea de dejarla. ¡Oh, Dios mío! ¡Dios! ¡Dios! Todo lo que tengo en mis baúles que me recuerda a ella pasa a través de mí como una lanza. El forro de seda que puso en mi gorra de viaje escalda mi cabeza. Mi imaginación es terriblemente viva de ella, la oigo. No hay nada en el mundo del interés suficiente para distraerme de ella por un momento ... ¡Oh, que pudiera ser enterrado cerca de donde vive! Tengo miedo de escribir en ella, para recibir una carta de ella, para ver su letra me rompería el corazón, incluso a oír hablar de ella de cualquier modo, para ver su nombre escrito sería más de lo que puedo soportar ... Mi querido Brown, por causa de mí, ser su defensor para siempre ... Tengo miedo de escribir en ella. Quiero que sepa que no me olvido de ella."

sábado, 15 de junio de 2013

Podría estar más sola sin mi soledad... {Emily Dickinson}

"Podría estar más sola sin mi soledad,
tan habituada estoy a mi destino,
tal vez la otra paz,
podría interrumpir la oscuridad
y llenar el pequeño cuarto....."

Emily dickinson



miércoles, 1 de mayo de 2013

lunes, 22 de abril de 2013

Lord Byron, una muerte precoz




Lord Byron (1788-1824), viajero incansable y poeta rebelde
El poeta inglés, cumbre del romanticismo, murió prematuramente el 19 de abril de 1824 en Grecia, donde anhelaba combatir junto a los insurrectos griegos

La tarde del 19 de abril de 1824, hace 189 años, lord Byron (Londres, 1788) abrió los ojos súbitamente e inmediatamente los cerró para expirar a los 36 años de edad, en Messolonghi, al oeste de Grecia. El poeta inglés, una de las principales figuras del romanticismo, había viajado al país heleno en el verano de 1823, procedente de Génova, para luchar por la independencia de Grecia, entonces parte del Imperio otomano, y también para reencontrar el camino hacia la felicidad. Su cojera congénita nunca fue un impedimento para Byron, que viajó por toda Europa, incluso por España, presa de un espíritu inquieto y rebelde.

A mediados de febrero de 1824, lord Byron sufrió un ataque epiléptico debido a su creciente adicción a las bebidas espirituosas y a su inestabilidad física y emocional. El 9 de abril, diez días antes de su muerte, salió a cabalgar en compañía del conde Pietro Gamba, a pesar de las recomendaciones de su médico, cuando ambos se vieron sorprendidos por un fuerte aguacero. A partir de entonces permaneció postrado en la cama en un estado febril que desconcertó a sus médicos. El ambiente húmedo y malsano propio de las lagunas circundantes parecía exacerbar su enfermedad. Los tratamientos a los que fue sometido son un reflejo de la rudimentaria medicina de la época. Se le practicaron numerosas sangrías, con el bisturí y con sanguijuelas adheridas a las sienes, pero estos procedimientos no consiguieron purgar la sangre corrupta, sino que más bien precipitaron su muerte. Lord Byron no pudo cumplir su sueño de combatir junto a los insurrectos griegos, pero en Grecia sigue siendo recordado como un héroe. En su sátira La maldición de Minerva (The Curse of Minerva), Byron critica duramente el expolio que realizó lord Elgin en el Partenón de Atenas.

El cuerpo de lord Byron fue trasladado a Inglaterra y enterrado en la iglesia de Santa María Magdalena, en Hucknall, en el condado de Nottinghamshire. En 1938 se abrió su ataúd para comprobar el estado del cadáver. En su libro Byron y donde está enterrado, el clérigo Thomas Gerrad Barber, que estuvo presente, explica lo siguiente: «Reverentemente, muy reverentemente, levanté la tapa, y ante mis ojos yacía el cuerpo embalsamado de Byron en perfectas condiciones como cuando fue depositado en el ataúd hace 114 años. Sus facciones y su cabello eran fácilmente reconocibles por los retratos con los cuales estaba tan familiarizado... Tenía los pies y los tobillos descubiertos y pude comprobar que su cojera se localizaba en el pie derecho».

viernes, 12 de abril de 2013

La Nueva Novela de Kate morton llega a España, "El cumpleaños secreto"


Kate Morton creció en las montañas del noreste de Australia, en Queensland. Posee títulos en arte dramático y literatura inglesa y es candidata doctoral en la Universidad de Queensland. Vive con su esposo e hijos en Brisbane. Su primera novela, La casa de Riverton, se publicó con enorme éxito en 38 países, alcanzó el número uno en muchos de ellos y lleva vendidos más de dos millones de ejemplares en todo el mundo. El jardín olvidado, con unas ventas que superan los cuatro millones de ejemplares, supuso la consolidación absoluta de esta espléndida autora y le granjeó el reconocimiento masivo de la crítica y los lectores. Su tercera novela, Las horas distantes, se convirtió igualmente de inmediato en un best seller. Se estima que las ventas en todo el mundo de las obras de Kate Morton se acercan a los ocho millones de ejemplares.

El cumpleaños secreto (Suma de Letras, 2013) es la nueva novela de Kate Morton autora de La casa Riverton, El jardín olvidado y Las horas distantes.   La lectura ha cumplido con las expectativas que me había creado, he disfrutado de principio a fin con una novela bien escrita, unos personajes complejos con múltiples matices interesantes que protagonizan un intenso drama y una trama de intriga perfectamente hilvanada, que dosifica las sorpresas con acierto y que nos lleva de forma alterna por tres épocas diferentes hasta que todas las piezas presentadas terminan encajando a la perfección en un gran y sorprendente final.  

En la época actual encontramos a Laurel, una actriz de éxito que regresa a su casa natal para preparar junto a sus hermanas el cumpleaños de su madre, Dorothy, quien sufre una enfermedad terminal que se encuentra ya en su recta final. La cercanía de la muerte de su madre enfrenta a Laurel a un episodio ocurrido a principios de la década de los sesenta en el que fue testigo de un crimen aterrador cuyas circunstancias habían quedado envueltas en la confusión y que ahora quiere aclarar con su madre.

A través de las frases inconexas que puede emitir Dorothy, de sus propios recuerdos, de fotografías, cartas, diarios, biografías y otros libros, Laurel emprenda una búsqueda de la verdad sumergiéndose en la juventud de su madre, dándose cuenta de que conocía muy poco sobre su pasado. Para comprender el misterio que envolvía el asesinato que presenció tendrá que reconstruir la vida de su madre en Londres, durante la Segunda Guerra Mundial, mientras la ciudad era asediada por los bombardeos y Dorothy se ve envuelta en una trama de amor en la que aparecen otros dos nombres, Vivien y Jimmy, que serán claves para comprender lo que sucedió.

Laurel descubrirá las semejanzas entre su vida y la de su madre, una superviviente que se sentía diferente, alejada de su familia y con sueños e ilusiones sobre su futuro. Pero también descubrirá los misterios y secretos que su madre había escondido y que ahora tendrá que descubrir siguiendo las diferentes pistas que irán componiendo un increíble y trágico cuadro que sorprenderá a la protagonista y al lector.

El cumpleaños secreto es una fascinante historia sobre errores, segundas oportunidades, perdones, redención, amor y planes fallidos. Con giros y sorpresas constantes, la novela nos lleva por las diferentes épocas mientras asistimos a una sucesión de episodios marcados por el odio, la venganza, las obsesiones, los desengaños, la pasión, los malentendidos, las traiciones, la tragedia y, por encima de todo, los caprichos del destino.



miércoles, 3 de abril de 2013

martes, 19 de marzo de 2013

Francis Scott Key Fitzgerald, Novelista estadounidense de la época del jazz



Francis Scott Key Fitzgerald (Saint Paul, Minnesota, 24 de septiembre de 1896 - Hollywood, California, 21 de diciembre de 1940), fue un novelista estadounidense de la época del jazz.


Su obra es el reflejo, desde una elevada óptica literaria, de los problemas de la juventud de su país en los años que siguieron a la Primera Guerra Mundial. En sus novelas expresa el desencanto de los privilegiados jóvenes de su generación que arrastraban su lasitud entre el jazz y la ginebra (A este lado del paraíso, 1920), en Europa en la Costa Azul (Suave es la noche, 1934), o en el fascinante decorado de las ciudades estadounidenses (El gran Gatsby, 1925).

Su extraordinaria Suave es la noche, narra el ascenso y caída de Dick Diver, un joven psicoanalista, condicionado por Nicole, su mujer y su paciente. El eco doloroso de la hospitalización de su propia mujer, Zelda, diagnosticada esquizofrénica en 1932, es manifiesto. Este libro define el tono más denso y sombrío de su obra, perceptible en muchos escritos autobiográficos finales. Scott Fitzgerald estudió en Saint Paul Academy and Summit School de Saint Paul, Minnesota en 1908-1911, empezó a escribir en esta época. Más tarde, continuó en Newman School, una escuela de secundaria privada de Hackensack, Nueva Jersey, en 1911-12. Inició sus estudios universitarios en la Universidad de Princeton en 1913 dentro de la promoción de 1917 y fue allí donde hizo amistad con futuros críticos y escritores como Edmund Wilson o John Peale Bishop. Fitzgerald afrontó dificultades académicas durante sus tres años de carrera universitaria, abandonándola en 1917 para alistarse al ejército de los Estados Unidos cuando entraron en la Primera Guerra Mundial. No obstante, la Gran Guerra terminó poco tiempo después, siendo licenciado sin haber llegado a embarcar hacia Europa.


Cierto es que quería morir en la guerra dejando un legado literario. Fitzgerald había escrito rápidamente una novela con el título The Romantic Egotist cuando se encontraba en los campos de entrenamiento militar de Camp Taylor, Louisville, Kentucky, y de Camp Sheridan, Alabama. A pesar de haberla halagado, un editor de la neoyorquina Charles Scribner's Sons, editorial a la que presentó su novela, la rechazó.

Mientras estaba en Camp Sheridan, Fitzgerald conoció a Zelda Sayre (1900-1948), la «top girl», según el propio Fitzgerald, de Montgomery, Alabama. Los dos adquirieron compromiso en 1919 y Fitzgerald se mudó a un apartamento en 200 Claremont Avenue en Nueva York para intentar sentar las bases de su relación con Zelda. Aun trabajando para una compañía publicitaria y escribiendo historias breves, Fitzgerald fue incapaz de convencer a Zelda de que él le daría el apoyo que ella necesitaba. Zelda rompió el compromiso y Fitzgerald volvió a la casa de sus padres en St. Paul para revisar The Romantic Egotist. Bajo el nombre de This Side of Paradise, Scribner's la aceptaron en el otoño de 1919, reanudándose la relación entre Zelda y Scott. La novela se publicó el 26 de marzo de 1920 y se convirtió en uno de los superventas de ese año, sirviendo para definir la generación flapper. A la semana siguiente, Scott y Zelda se casaron en la Catedral de St. Patrick de Nueva York. Su única hija, Frances Scott "Scottie" Fitzgerald, nació el 26 de octubre de 1921.


Aunque Fitzgerald tenía una clara vocación como novelista, las novelas nunca le aportaron los suficientes ingresos como para mantener el opulento estilo de vida que tanto él como Zelda adoptaron. Por ello, Fitzgerald escribió historias cortas para revistas tales como Saturday Evening Post, Collier's Magazine y Esquire, y vendió a los estudios de Hollywood los derechos para realizar películas basadas en su producción literaria. Él tenía constantemente problemas financieros y a menudo solicitaba préstamos a su agente literario, Harold Ober, y a su editor en Scribner's, Maxwell Perkins.

La década de 1920 fue la de mayor repercusión de la literatura de Fitzgerald. Su segunda novela, The Beautiful and Damned, publicada en 1922, representa un impresionante desarrollo en comparación con el Fitzgerald inmaduro de This Side of Paradise. El gran Gatsby, considerada por muchos su obra maestra, se publicó en 1925. Fitzgerald viajó varias veces a Europa, sobre todo a París y a la Riviera Francesa durante los años 20, donde entabló amistad con muchos estadounidenses expatriados que vivían en París, de entre los que destaca Ernest Hemingway.

A finales de los años veinte Fitzgerald comenzó a trabajar en su cuarta novela pero la dejó de lado debido a la esquizofrenia que padeció Zelda Sayre Fitzgerald en 1930 y a sus dificultades económicas. Por ello, tuvo que seguir escribiendo esas historias breves comerciales. A partir de entonces, la salud de Zelda continuó frágil. En 1932, la hospitalizaron en Baltimore, Maryland, y Scott alquiló la finca de "La Paix" en los alrededores de Towson para poder trabajar en su libro, que trataba la historia del ascenso y el fracaso de Dick Diver, un prometedor psiquiatra psicoanalista y su mujer, Nicole, quien es, además, una de sus pacientes. Este libro se publicó en 1934 bajo el título Tender Is the Night. [1]. La crítica opina que éste es uno de sus mejores trabajos.

De nuevo, sufriendo terribles aprietos financieros, Fitzgerald pasó la segunda mitad de los años 30 en Hollywood, escribiendo más historias breves, guiones para la Metro-Goldwyn-Mayer, y su quinta y última novela, The Love of the Last Tycoon, basada en la vida del ejecutivo cinematográfico Irving Thalberg. Él y Zelda se alejaron el uno del otro; ella continuó viviendo en centros psiquiátricos de la costa este, mientras que él vivía con su amante Sheilah Graham en Hollywood.


Alcoholizado, a finales de 1940, Fitzgerald sufrió dos ataques cardiacos. El segundo le provocó la muerte el 21 de diciembre de 1940, en el apartamento de Sheilah Graham en Hollywood. Zelda murió en un incendio en el centro de atención psiquiátrica de Highland en Asheville, North Carolina, en 1948. Ambos fueron enterrados en el Cementerio de Saint Mary, en Rockville, Maryland.

Fitzgerald no tuvo tiempo de terminar The Love of the Last Tycoon. Las notas que tenía para la novela fueron corregidas por su amigo Edmund Wilson, gran crítico, y publicadas en 1941 bajo el título The Last Tycoon. Hay controversia entre los críticos literarios sobre si era realmente el propósito de Fitzgerald titular su última novela The Love of the Last Tycoon, tal y como se refleja en una nueva edición de 1994, corregida por el especialista Matthew Bruccoli de la Universidad de Carolina del Sur.

Se le considera uno de los más importantes escritores estadounidenses del siglo XX. Fue portavoz de la «Generación Perdida», aquellos estadounidenses nacidos en la última década del siglo XIX que les tocó madurar durante la Primera Guerra Mundial.


Escribió cinco novelas y docenas de historias breves que abordan temas como «la juventud» o «la desesperación» con una extraordinaria honestidad, al plasmar sus emociones cambiantes. Sus héroes, atractivos, confiados y condenados, resplandecen brillantemente antes de explotar («Muéstrame un héroe», dijo Fitzgerald en una ocasión, «y te escribiré una tragedia»), y sus heroínas son bellas y de personalidad compleja.

En el siglo XXI han reverdecido sus ediciones. Y su reconocimiento es unánime








lunes, 4 de marzo de 2013

El Correo Real británico homenajea a Jane Austen a 200 años de la publicación de “Orgullo y prejuicio”



El correo británico (Royal Mail) emitirá una serie de estampillas conmemorativas sobre las novelas de la escritora inglesa Jane Austen (1775-1817), al cumplirse 200 años desde la publicación de su libro Orgullo y prejuicio. Los sellos postales incluirán imágenes (diseñadas por la ilustradora Angela Barrett) de las seis novelas de Austen: Sentido y sensibilidad (1811), Orgullo y prejuicio (1813), Mansfield Park (1814), Emma (1815), La abadía de Northanger (1818) y Persuasión (1818).

El Royal Mail anunció que las cartas enviadas desde el pueblo de Chawton, en Hampshire, donde Austen pasó los últimos años de su vida, y desde Steventon, cerca de Basingstoke, donde nació la escritora, contarán con un timbrado postal especial que incluirá la frase célebre del libro “Orgullo y prejuicio”: “Do anything rather than marry without affection” (Haz cualquier cosa en lugar de casarte sin amor).

El portavoz del Royal Mail, Andrew Hammond, afirmó que entre los principales autores británicos “Jane Austen se destaca inexorablemente“. “Sus novelas han contribuido en gran medida a la cultura británica en los últimos dos siglos. Las nuevas generaciones siguen enamorándose de su obra a través de adaptaciones en la televisión y el cine, y por supuesto, de los libros que escribió“, destacó.




El secreto de Jane Austen



Hace dos siglos, tal día como hoy, aparecía 'Orgullo y prejuicio', de Jane Austen, una de las obras esenciales de la literatura universal

  La sabiduría es mejor que el ingenio y, a la larga, sin duda, tendrá la risa de su lado.
Jane Austen

Hay escritores que nos gustan, escritores a los que admiramos y escritores a los que quisimos desde el primer párrafo del primer libro suyo que nos tuvo entre sus manos. Escritores entrañables cuyas historias se vuelven parte de las nuestras. Jane Austen (1775-1817) es una de ellos. No solo es admirable o fascina, sino que sus novelas son un legado esencial que cuanto más pronto se entrega con más alegría se contagia.

No mucho antes de que la querida Jane se volviera una celebridad del siglo veinte, yo le regalé a mi hija, de trece años, la novela que a partir de entonces es la llave de nuestras mejores conversaciones. Porque desde los noviazgos hasta los acantilados encuentran cobijo en la sencillez y la inteligencia de lo que narra.


Hay, tras la voz que escribe Orgullo y Prejuicio, una mujer sabia que, a los veinte años, discierne como si llevara cincuenta reflexionando sobre los vicios y virtudes de los seres humanos. En medio de una vida tranquila, dentro de una familia armoniosa y de costumbres sencillas, Jane escribió, para leerles a sus hermanos, historias que resultan emocionantes porque tras el cuento de quién se casa con quien, ella entrega la fuerza de una narradora capaz de desentrañar los entresijos de un mundo mucho más complejo que el regido por las formas y las apariencias de su tiempo. ¿Cómo no leerla con humildad y sin prejuicios, con asombro y devoción?


No digo nada nuevo al afirmar que, mientras Jane escribía, el mundo de las mujeres terminaba en la puerta de sus casas. Por inteligentes que fueran: la mamá de Jane era una mujer ilustrada, que al tiempo en que cuidaba una casa con siete hijos y varios alumnos de su marido, alcanzó a tener tiempo para escribir algo de poesía. Cierto que Jane tuvo a su alcance los libros de la biblioteca de su padre y que pudo leer desde niña con placer y alegría, pero no hubo en ella ni el remoto sueño de convertirse en alguien cuya primera y explícita profesión fuera escribir. Menos aún imaginar el reconocimiento y la exaltación de su trabajo.


Hace tiempo intenté, como cualquier lector incauto, indagar qué amores, qué precisa memoria había urgido a Jane a escribir. Leí lo que pude sobre su vida en Pemberly, el cariño de su padre, el gusto por sus hermanos, su intensa amistad con Cassandra, su hermana. Leí de su gusto en el campo y su reticencia en Bath, leí sus cartas, su fervor y quise relacionar las nimiedades que se saben y lo mucho que se ignora con los libros de la distinguida y encantadora miss Austen. Como si alguien que se dedica a escribir no debiera saber que la realidad es una anécdota más entre las muchas que imagina un escritor. Así las cosas, conseguí estar segura de que Elizabeth Bennet, el personaje esencial de Orgullo y prejuicio, fue una mujer audaz que lo sigue siendo, como fueron y siguen siendo: su mamá un soliloquio en voz alta, sus hermanas menores unas frívolas, su papá un lector escéptico, su hermana mayor una suave y hermosa criatura. Pero que no es de la biografía de Jane, sino de su talento, su sentido del humor, su mirada y su imaginación, que salieron estos personajes.


Pionera sonriente, Jane hizo su camino sin aspavientos, pero no creo que ignorando la fuerza de su literatura. Jamás escribió nada en que hablara de sí misma como la creadora de algo excepcional, pero tiene que haber sabido que su prosa encantaba y era de una elegancia y de una sonoridad nada usual. No creo que imaginara cuánto íbamos a quererla doscientos años después, ni de qué modo sus libros iban a entrar por nuestras casas en todos los idiomas y por todos los medios, haciéndonos saber que la incertidumbre y la honradez, la fuerza de las convicciones y la generosidad, siguen siendo actuales.


Vivir en un pequeño pueblo, la patria y el destino de Jane Austen, nos sucede a todos. Cualquier mundo es un pañuelo y en cualquier lugar la gente va haciendo la vida diaria mientras elige o abandona. Como en los libros de Jane Austen. Por eso fascina el irónico deseo de lo ideal que hay en sus historias. Por eso es posible imaginar que se parecen a las nuestras.


Gente que tiembla con los preparativos de una fiesta, que ve los viajes como expediciones y los noviazgos como una duda entre dos templos, habrá en todos los tiempos. Personajes como esos que creían en que la confusión tiene remedio y por su causa eran capaces de meterse en lo inaudito, sigue habiendo. Sobre todo, gente con ojos capaces de imaginar el destino como algo en lo que uno puede incidir, es tan crucial ahora como fue entonces.

Los ojos de Jane Austen eran premonitorios. Alguien creería que estoy loca si digo que fue una feminista, pero la verdad es que ninguna de sus heroínas tuvo a bien suicidarse para salir de un entuerto, mejor lo desafiaban como ahora se supone que debe hacerse. Y se hacían dueñas de sus vidas por obra y gracia de su santa voluntad. Como la propia Jane. Sola, mejor que mal acompañada. O como Elizabeth Bennet, excepcional y drástica, sencilla y elocuente.

Escribir es un juego de precario equilibrio entre el valor y la soberbia. También entre sus opuestos: el miedo y la humildad. A veces ninguno alcanza para contarlo todo. Ahí mismo está el secreto de la señorita Austen. Y su enseñanza: en ese equilibrio.

De tal secreto da fe Orgullo y prejuicio, la bendita novela que ahora cumple doscientos años, tan radiante y sabia como nunca.