jueves, 24 de octubre de 2013

"LA Taza de Cassandra"

En la vecindad de Chawton, justo al frente de la casa-museo Jane Austen está localizado el salón de té "La taza de Cassandra". Cassandra era la hermana de Jane Austen (1773-1845).
Además de salón de té, es también una tienda de  regalos, posada que ofrece cama y desayuno y  tiene un menú que incluye una gran variedad de aperitivos, bebidas y pastelitos.

sábado, 19 de octubre de 2013

Cartas de Jane austen

Emily Brönte


¡A cada momento necesito recordarme a mí misma que he de respirar, que ha de seguir palpitándome el corazón...!




lunes, 14 de octubre de 2013

La abadía de Northanger (1818)


Publicada originalmente en 1818, La abadía de Northanger narra la historia de Catherine Morland, una joven ingenua y aficionada a la lectura de novelas góticas. Invitada por los Tilney, que erróneamente la consideran una rica heredera, a pasar una temporada en su casa de campo, se dedicará a investigar turtuosos e imaginarios secretos de familia. Pero cuando finalmente todo se aclare y comprenda que la vida no es una novela, la inocente Catherine pondrá los pies en la tierra y encauzará su futuro según dictan las normas morales y sociales. Esta es quizá la novela más floja de Jane Austen (1775-1817), los personajes no tienen la profundidad ni complejidad de sus otras novelas, apenas están esbozados, tienen poco calado, prácticamente no evolucionan durante la narración.

A pesar de que el libro gira en torno a una historia de amor, la relación entre Catherine y Henry apenas tiene momentos relevantes. La narración se centra más en las costumbres de la época (sus viajes, balnearios, bailes, etc.) y en la relación que tienen las distintas familias que aparecen en el libro. La protagonista Catherine Morland, es una chica sencilla, nacida en el seno de una familia humilde, sin características destacables tanto a nivel físico ("A los quince años mejora en lo exterior pasando a ser casi guapa") como de intelecto (" No es demasiado inteligente ni tiene especiales aptitudes). La autora ya nos avisa de la improbalidad de que una persona como Catherine devenga una heroína de novela pero Ms.Morland, oponiéndose al destino que le dicta su naturaleza, se convierte de forma tan inesperada como involuntaria en el centro de una más bien modesta aventura.

Invitada por unos amigos de la familia, Mrs. Y Mrs Allen, a pasar una temporada en Bath, Catherine descubrirá la amistad y el amor, aunque no exenta las dificultades que le vienen dadas por la inexperiencia de su edad y el desconocimiento de las normas sociales de clases más elevadas. La sociedad de la época tenía unas reglas muy estrictas en cuanto a las relaciones amorosas, veamos este fragemento: "Ninguna señorita debe enamorarse de un hombre sin que éste le haya declarado previamente su amor, tampoco debe estar bien el que una joven sueñe con un hombre antes de que éste haya soñado con ella".

A todo esto se añade la gran afición de Catherine a la novela gótica; su gran aventura transcurre junto a su lectura de Las aventuras de Udolfo de Radcliffe (1794) de la novelista Ann Radcliffe, el romance gótico por antonomasia Se convierte en adicta de esta novela, hasta el punto de preferir quedarse en casa leyendo a disfrutar de las relaciones sociales que le otorga su estancia en Bath. Tantas lecturas de novelas de este género despiertan en la joven Catherine una gran imaginación que la llevan a gestar, allí donde no hay nada fuera de lo común, su propia falsa experiencia del misterio gótico.

La historia de amor, a diferencia de otras novelas de la autora, queda relegada a un segundo plano en más de la mitad de la obra. La abadía de Northanger tiene un punto de humor, una nota distinta al tono de otras de sus novelas. Aunque no deja de empujar a sus protagonistas hacia el sentimentalismo que caracteriza sus novelas. Jane Austen muestra, más que crítica, tanto el sentimentalismo que caracteriza sus novelas. Aunque no deja de empujar a sus protagonistas hacia el sentimentalismo que caracteriza sus novelas. Jane Austen muestra, más que crítica, tanto los defectos de las clases sociales elevadas como la mala influencia de las novelas románticas, todo con ese tono irónico tan característico de la autora sólo atenuado por un estilo elegante.

domingo, 13 de octubre de 2013

16 Febrero 1813. Carta de Jane a su amiga Martha Lloyd.


Jane sigue sola con su madre en Chawton. Las tormentas de esos días han sido terribles y el estado de la Srta. Benn preocupa a todo el condado, especialmente ahora que tiene que marcharse de la casa (ya sabéis, como en S&S).


Las noticias de Sloane St. tienen que ver con la casa de Henry, y con todo el asunto de la publicación de OP. Parece que todo está tranquilo y que se está procediendo tal y como estaba previsto. Sin novedades. Esto, al fin y al cabo, son buenas noticias. Me imagino que estaban todos conteniendo la respiración a ver qué ocurría cuando se publicara… ¡qué pena! ¿verdad? todo por cometer “el terrible pecado” de atreverse a escribir y publicar… Espero que no se nos olvide nunca el largo camino recorrido…

De hecho, a Jane le sale la vena feminista, defendiendo a la Princesa de Gales primero, por ser mujer. Aunque a ella le cuesta admitir que se tengan que aguantar, en nombre de nada, los malos gestos de un marido, a pesar de la situación de inferioridad en la que se encontraban las mujeres en aquella época, lo que da la pauta de la sólida educación que habían tenido en la familia Austen. Lo que, por mi parte, me lleva a reconocer, una vez más que, gracias a hombres como el padre de Jane, o sus hermanos, fue posible que las mujeres fueran, poco a poco, liberándose de unas costumbres y normas, que ya muchos consideraban absurdas en aquella época.



sábado, 12 de octubre de 2013

Leer a Jane Austen hoy


El siglo XIX fue el de la novela y los novelistas. Durante la primera mitad de la centuria, el romanticismo dominó la escena con obras en las que la expresión desbordada del sentimiento llenaba páginas de desmayos y suicidios por amor, desde Julia o La nueva Eloísa, de Jean Jacques Rousseau; Las cuitas del joven Werther, de Goethe, hasta Rojo y negro, de Stendhal.
Sin embargo, aunque muchas de estas piezas fueron libros de culto en su época, resultan demasiado acartonadas para el lector actual. Ante este panorama, asoma Orgullo y prejuicio (1813), de la escritora británica Jane Austen, que, compete con las grandes obras sobre el amor de este siglo como Madame Bovary o Anna Kereninna, presenta una historia plausible para la época y también para la nuestra, contada con una fina ironía. La obra, que el pasado 28 de enero cumplió 200 años de publicación, fue elegida por los lectores británicos como “el segundo libro más amado del Reino Unido” después de El señor de los anillos de J.R.R. Tolkien, según una encuesta de la BBC en 2003. ¿A qué se deberá tanto aprecio? La novela de Austen retrata varias fases distintas del amor, encarnadas en las parejas de personajes que aparecen en la obra contemplando la candidez, la pasión y la apatía. En el centro, se encuentra el dúo conformado por Elizabeth Bennet, la protagonista, y Fitzwilliam Darcy, quienes representan la muy actual fantasía del amor entre dos personas que están al mismo nivel intelectual. Prueba de ello son los agudos lances verbales entre ambos amantes que suelen estar cargados de elocuencia, y en los que ninguna de las dos partes se subyuga a la otra sino que logran una atractiva complicidad. Para la escritora e investigadora alemana Christian Zschirnt, el valor de la obra de la británica reside en que “el amor en las novelas de Austen supone el hechizo de la vida cotidiana”. “La autora no describe el amor como un apasionado drama ni convierte a los que lo sienten en personajes maravillosos. Por eso, ella fue la primera en tratar el tema del amor tal como lo entendemos y lo esperamos en el siglo XXI”, apunta. En opinión de la escritora mexicana Ángeles Mastretta, autora de Arráncame la vida, Austen quizás pudo ser la primera feminista. “La verdad es que ninguna de sus heroínas tuvo a bien suicidarse para salir de un entuerto, mejor lo desafiaban como ahora se supone que debe hacerse. Y se hacían dueñas de sus vidas por obra y gracia de su santa voluntad”, dijo al diario El País. Así lo hizo Austen, que no se casó nunca e imaginó a la primera heroína de un cuento de hadas feminista: Elizabeth Bennet.

Una colecta popular para 'rescatar' un anillo de Jane Austen



El museo de Jane Austen, en el condado inglés de Hampshire, ha logrado recuperar un anillo de la escritora que había adquirido en una subasta la cantante estadounidense Kelly Clarkson gracias a una colecta popular. La casa museo de Chawton, donde vivió la autora los últimos ocho años de su vida y donde escribió sus seis novelas, consiguió reunir las 150.000 libras (170.000 euros) del precio mediante las aportaciones de simpatizantes.

El principal donativo, de un benefactor anónimo, fue de 100.000 libras (unos 116.000 euros), al que se sumaron otras cantidades hasta sobrepasar el montante necesario. Con este dinero, la institución pudo comprar la joya, de oro y turquesa, a la cantante Kelly Clarkson, ganadora del programa 'American Idol' en Estados Unidos, gran admiradora de la escritora inglesa y que lo había adquirido en una subasta en Sotheby's el año pasado.

El anillo estuvo en manos de la familia de Austen durante 200 años hasta que salió a subasta en 2012, cuando el museo Chawton no pudo reunir a tiempo el dinero que le habría permitido adquirirlo para su colección. Se desconoce si fue la propia escritora quien lo compró o si se lo regalaron, pero se sabe que, tras su muerte en 1817, la joya pasó a manos de su hermana Cassandra, que a su vez se la dio a su cuñada Eleanor cuando ésta se comprometió con el reverendo Thomas Austen.

Para evitar que Clarkson, de 31 años, sacara la sortija del país, el Gobierno británico impuso un bloqueo temporal a su exportación, para dar tiempo al museo a recaudar el dinero necesario para adquirirlo, algo que empezó a hacer el pasado agosto. Tras la colecta popular, que contó con aportaciones de dentro y fuera del Reino Unido, la institución puede ahora no solo comprar el anillo sino que le quedarán fondos para asegurarlo y preparar su exposición al público.

"La decisión del Gobierno de prohibir temporalmente la exportación demuestra lo inusual de que aparezcan objetos personales de Austen en el mercado y, tras habérnoslo perdido en la subasta de 2012, estamos encantados de tener esta segunda oportunidad de traerlo a Chawton", declaró la comisaria Mary Guyatt. Guyatt agradeció la generosidad de los donantes y subrayó que el museo "tendrá ahora el placer de mostrar este bello anillo para que pueda ser apreciado".

La propietaria de la sortija, Kelly Clarkson, reconoció por su parte que la joya "es un bello tesoro nacional" y se mostró "feliz" de que los admiradores de la escritora puedan verlo en Chawton a partir del año próximo. La casa museo tiene otras dos piezas de joyería de la autora de 'Sentido y sensibilidad' y 'Orgullo y prejuicio', de cuya publicación se celebra este año el 200 aniversario: un brazalete de turquesas y una cruz de topacio.

La venerada escritora inglesa (1775-1817) recibirá otro homenaje en el Reino Unido en 2017, cuando su rostro aparecerá por primera vez en los billetes de diez libras esterlinas.



jueves, 10 de octubre de 2013