lunes, 31 de marzo de 2014

Virginia Woolf


“…pudo deducir Flush, antes de terminar el verano, que no existe igualdad entre los perros: unos son de clase alta, y otros, de baja clase. ¿A cuál pertenecía él, pues? En cuanto llegó a casa, se examinó cuidadosamente en el espejo. ¡Gracias a Dios, era un perro de muy buena cuna! Su cabeza era de líneas suaves; sus ojos, prominentes pero no saltones, y sus patas, forradas de pelo largo y fino.”



Flush-Virginia Woolf

domingo, 30 de marzo de 2014

Jane Austen " Piano favoritos"

Un ligero y agradable selección de piezas para piano;. Algunos seleccionados de propios manuscritos de Jane Austen, otros favoritos populares de la época propia Jane era una pianista amateur - de acuerdo a su sobrina, ella jugó cada mañana antes del desayuno, aunque a diferencia de algunos de sus heroínas , "nunca fue inducida ... para jugar en compañía." La música se lleva a cabo en los pianos que datan de principios del siglo XIX, dando a esta grabación una sensación única auténtica. (Austen-fan hecho - el piano Broadwood utilizado aquí aparece en la famosa producción de la BBC de Orgullo y prejuicio).






viernes, 28 de marzo de 2014

Un raro ejemplo de biblioteca andante en Ramsgate, Reino Unido

Cuando se abrió la puerta (Cuentos de la Nueva Mujer 1882-1914)


En el siglo XIX por primera vez en la historia de la literatura pudieron leerse relatos protagonizados por mujeres escritoras, periodistas o detectives, que ejercían la medicina o administraban un banco; mujeres que abandonan, sin caer en el melodrama, a sus maridos, o que veían la muerte de estos  como una liberación. La crítica a la sumisión era por primera vez feroz, y tan convencida que, en algún caso, hasta se permitía ser magnánima. El lector reconocerá nombres como los de Willa Cather, Edith Wharton, Katherine Mansfield, Virginia Woolf, Thomas Hardy, Arthur Conan Doyle o Henry James, al tiempo que descubrirá otros como Constance Fenimone Cooper, Ella D'Arcy, Mabel E. Wotton o Ada leverson.

jueves, 27 de marzo de 2014

El trabajo de conservación en el texto de Jane Austen en West Dean College




El departamento de Libros de Conservación de West Dean College ha sido el encargado de trabajar en una rara pieza de texto manuscrito de Jane Austen, y pegado en una primera edición de las Memorias de Jane Austen (1870) un libro escrito por el sobrino de Jane, James Edward Austen Leigh .

El trozo de texto se adjunta a una carta, con fecha de 1870, de Austen Leigh a un amigo en el clero, el propietario, según se cree, del libro. Los estudiantes en los Libros de Conservación y Materiales Biblioteca programa de West Dean apoyarán David Dorning, el líder del programa en el proyecto. El trozo de papel contiene parte de un sermón sobre 'hombres y la oración' copiados en la propia mano de Jane Austen en 1814. Es un tema discutido Jane en su novela Mansfield Park publicado en el mismo año. Jane Austen a menudo ayudaba a su hermano El Rvdo. James Austen en la copia de sus sermones.

Una sombra de más de escritura a mano se puede ver en el reverso de la hoja de papel y conservadores en West Dean trabajará en la liberación y limpieza del papel encolado para revelar el texto en ambos lados. El trabajo de conservación también se llevará a cabo en el libro de tapa dura para reparar grandes daños a la columna vertebral. El libro, que contiene la letra y desechos de texto, fue comprado recientemente por la Casa Museo de Jane Austen en Chawton, con la ayuda de fondos de la Sociedad de Jane Austen. Se presentarán en una exposición en la Casa Museo de Jane Austen a finales de este año para celebrar el bicentenario de Mansfield Park .







miércoles, 26 de marzo de 2014

Lousia May Alcott "Las mujercitas se casan"


Louisa May Alcott

Las mujercitas se casan (fragmento)

" La mano fue retirada con tanta rapidez como había aparecido sobre el papel y hubo, en aquel eco del deseo de la muchacha, energía suficiente como para complacer aun a la exigente Amy. Ésta lo miró con una nueva idea en la cabeza... pero el muchacho estaba recostado con el sombrero tapándole media cara, como para protegerse del sol; así que Amy sólo vio que el pecho se alzaba y bajaba como inspirando, mientras la mano que llevaba aquel anillito se escondía entre el pasto como ocultando algo demasiado sagrado o tierno para servir de comentario. En un minuto tomaron forma y significado a los ojos de Amy mil insinuaciones e insignificancias que le dijeron lo que su hermana jamás le había confiado. Recordó, por ejemplo, que Laurie no hablaba nunca voluntariamente de Jo, también la sombra que había caído sobre su rostro hacía un momento, así como el cambio general de su carácter... y ahora, ver que seguía usando aquel anillito que por cierto no constituía ningún adorno para una mano elegante... Ya antes había pensado Amy muchas veces que alguna pena de amor estaba en el fondo de todo aquel cambio operado en Laurie, y ahora estaba segura. A la sensible muchacha se le arrasaron los ojos de lágrimas y cuando al fin pudo hablar de nuevo lo hizo con aquella voz que podía ser bellamente suave y cariñosa cuando ella quería:

-Sé que no tengo derecho a hablarte así, Laurie, y si no fuese que tienes el carácter mejor del mundo, te enojarías conmigo. Pero todos te queremos tanto y estamos tan orgullosos de ti que no pude soportar la idea de que se sintiesen defraudados por ti allá en casa, como lo estaba yo aquí, aunque quizá ellos comprenderían mejor ese cambio de lo que lo comprendo yo.

-Creo que sí -fue lo que se oyó decir por debajo del sombrero, sombría y severamente tan conmovedor como hubiese sido en tono dolorido.

-Debieron advertírmelo y no dejar que te hiriera regañándote, cuando debí ser más cariñosa y paciente que nunca... ¡Jamás me gustó esa señorita Randall y ahora la detesto!... -agregó la astuta Amy, deseando de una vez por todas verificar la verdad de los hechos.

-¡Al diablo con la señorita Randall! ...

-¡Perdón, yo creí!... -dijo Amy, deteniéndose allí con diplomacia.

-No, Amy, sabías perfectamente que nunca quise a nadie más que a Jo -dijo entonces Laurie, con su tono impetuoso de antes y volviendo la cara al decirlo.

-Sí, claro que lo creía... Pero como nunca nadie dijo nada y te viniste a Europa pensé que me había equivocado... Y ¿qué pasó, en realidad? Jo te quería tanto...

-Fue muy buena conmigo... y me quiere, pero no del modo que la quiero yo, y, por un lado, tuvo suerte de no amarme como yo a ella, si es que soy el tipo inútil que tú me crees. Pero es por culpa de ella que estoy así, y se lo puedes decir... Al hablar así volvió a vérsele la mirada dura y amarga y Amy se afligió mucho porque no sabía qué bálsamo aplicar a esa clase de herida.

-Estuve mal, pero no puedo evitarlo y sigo creyendo que debías sobrellevarlo mejor, Teddy querido.

-¡No digas eso; ese es el nombre que ella me da! -y Laurie tapó la boca de Amy para impedir que siguiese hablando en el tono mezclado de bondad y de reproche que era tan característico de Jo-. Y en cuanto a sobrellevarlo mejor... espera que te pase algo así... -agregó en voz baja, arrancando la hierba a puñados. "



sábado, 22 de marzo de 2014

En casa con la Austens


 
Durante los meses de verano los floreros se pueden llenar con el mismo tipo de flores que se cultivan en el jardín (Rose del Boticario) cuando Jane Austen vivió allí. El jardinero, ha tenido mucho cuidado para asegurar que las viejas variedades de rosas que Jane Austen pudo haber conocido todavía se cultivan en el jardín que rodea la casa.